Emiliano Ramos, exdiputado local, denunció públicamente la situación de violencia que, asegura, enfrentan sus hijas menores a manos de su madre, Paola Moreno.

A casi tres meses de haber salido de prisión tras nueve meses de reclusión que califica como injusta, Ramos hizo un llamado urgente a las autoridades para proteger a sus hijas de 4 y 6 años, quienes según dictámenes psicológicos recientes, son víctimas de maltrato físico y psicológico.
Ramos señaló que ha intentado durante los últimos meses resolver de forma pacífica y legal el conflicto con su expareja, buscando establecer una custodia compartida enfocada en el bienestar de las menores. Sin embargo, afirma que no sólo no se ha llegado a un acuerdo, sino que la situación ha empeorado.

“Mis hijas me han contado que cuando manifiestan su deseo de quedarse conmigo, son castigadas. Me dicen que tienen miedo de hablar porque su mamá las investiga y las regaña aún más”, relató. Ramos indicó que ha documentado estas declaraciones en video y que, aunque inicialmente apostó por el diálogo, ahora se ve obligado a hacer públicas las pruebas.
Además de los testimonios, aseguró que un dictamen psicológico confirma que las niñas están siendo víctimas de violencia. En este contexto, su hija mayor, Jimena, de 17 años, interpuso una denuncia penal contra su madre en representación de sus hermanas, tras lo cual acudieron a la Fiscalía de la Mujer. No obstante, fueron remitidos a otra dependencia y no se dictaron medidas de protección.
“La fiscalía fue omisa. No se decretó ninguna medida precautoria. Sabemos que esto pone en riesgo directo a mis hijas. A mí me pueden hacer lo que quieran, pero mis hijas no tienen por qué vivir con miedo”, expresó el exlegislador.

Ramos también denunció la desaparición de una denuncia previa contra la jueza Jennifer Lobo, a quien acusa de corrupción, y señaló que no confía en el sistema judicial para garantizar la seguridad de sus hijas. Por ello, hizo un llamado directo a la gobernadora Mara Lezama: “Con los niños no. Mis hijas tienen derecho a una vida libre de violencia y a ser cuidadas por un padre presente”.
El exdiputado afirmó que compartirá públicamente los videos testimoniales de sus hijas, protegiendo su identidad, para visibilizar el sufrimiento que asegura viven semana a semana. “No son huérfanas, tienen papá. Y ese papá está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias para protegerlas”.




















