El ultraderechista presidente Javier Milei defendió las acciones de su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tras la violenta represión de una manifestación pacífica de jubilados, que tuvo lugar el pasado 12 de marzo.

La protesta fue acompañada por hinchas de diversos clubes de fútbol, sindicalistas y organizaciones sociales que se sumaron para apoyar las demandas de los jubilados, quienes fueron golpeados y gaseados por las fuerzas de seguridad.

El mandatario amenazó con endurecer las políticas de seguridad al declarar que “los buenos son los de azul (policías y otras fuerzas), y los malos son los hijos de puta que rompen autos, queman autos y amenazan a la gente. Esos son los malos y esos son los que tienen que ir presos, y los vamos a meter presos para defender la República”, afirmó el mandatario, enfatizando que “el que las hace, las paga”.

El fotógrafo Pablo Grillo fue sometido a una cirugía de urgencia tras resultar gravemente herido por una bala de gas pimienta disparada con una escopeta de uso prohibido. Un video tomado por un dron, que capturó el momento del disparo, desmintió las versiones oficiales sobre el uso de la fuerza.

Bullrich justificó el operativo policial afirmando que la protesta fue violenta, pese a que no se registraron manifestantes armados. Testigos relataron que la policía actuó de manera provocadora, dejando un patrullero vacío y con las puertas abiertas en medio de la manifestación. Posteriormente, el vehículo fue volcado e incendiado por un grupo que apareció repentinamente con bidones de gasolina, sin que las cinco fuerzas de seguridad presentes intervinieran, lo que generó dudas sobre cómo los manifestantes pudieron haber llevado bidones de gasolina mientras eran vigilados por la policía.

Bullrich argumentó que el fotógrafo resultó herido por una bala de gas que rebotó, pero las imágenes muestran claramente al policía que disparó con la escopeta prohibida. Con información de La Jornada.

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