Elementos de la Guardia Nacional, del ejército mexicano y policía estatal realizan un operativo de vigilancia en San Cristóbal de las Casas, Estado de Chiapas, un par de días después del enfrentamiento armado que se suscitó en el lugar debido a una pugna por el control del mercado norte de la ciudad, el 16 de junio de 2022. San Cristóbal de las Casas es el principal destino turístico de Chiapas, sin embargo, en su territorio han surgido diversos grupos de choque relacionados con la delincuencia organizada.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha llevado al plano de la guerra discursiva las recientes muestras de la crisis que atraviesa a Chiapas, en el sureste mexicano, puerta de acceso de Centroamérica y cuna del movimiento zapatista.

El mandatario ha reconocido que en ese Estado, sí, se libra una lucha entre grupos del crimen organizado; no los ha mencionado por su nombre, pero todos los indicios apuntan a una disputa entre los cárteles de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación (CJNG), los más poderosos y sanguinarios de México.

López Obrador ha asegurado, sin embargo, que es mayor la propaganda en torno a la guerra criminal que el dominio real de los narcos; que los voceros de la derecha magnifican el asunto.

“Le vamos a dar respuesta a lo que ha difundido mucho la derecha, el bloque conservador, que es un fenómeno, porque se trata de cómo se extiende una noticia y sobre todo la reproducen quienes están en contra de la transformación, los conservadores”, indicó.

Este fin de semana una imagen sacudió a la prensa: una caravana de autos con hombres fuertemente armados pasando en fila por una carretera entre pobladores que les aplaudían y les agradecían.

Los hombres eran, al parecer, del Cártel de Sinaloa y llegaban a Frontera Comalapa, como suelen decir sucesivamente los narcos, a liberar a la gente del yugo de los contras, el CJNG.

Lo más desconcertante del video no era tanto la demostración de la fuerza armada como de respaldo social. No es muy claro si los pobladores salieron voluntariamente a dar su apoyo a los criminales o si fueron forzados a hacerlo, según han señalado algunos periodistas en redes sociales.

López Obrador ha señalado este lunes que los delincuentes —“que son muy buenos para la propaganda”— sacaron el video con la intención de mostrar “a gente aparentemente recibiéndolos”. “Y sí pueden ser bases de apoyo, que hay en algunas partes del país, porque les entregan despensas o por miedo, porque los amenazan, pero no es un asunto general, es un asunto muy limitado a una región y ya se está atendiendo, ya está la Guardia Nacional”, ha afirmado. Con información de El País.

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