Cancún, Quintana Roo.- El número de perros y gatos abandonados, envenenados o atropellados en la ciudad se ha “disparado” como consecuencia de la actual pandemia de COVID-19, que ha traído desempleo, éxodo de familias, e incluso, miedo de que los gatos puedan ser transmisores.
Sara Rincón Gallardo, presidenta de la Sociedad Protectora de Animales en Quintana Roo, señaló que desde hace meses reciben reportes de camadas de gatos o perros abandonadas con su madre en la calle y de camionetas en movimiento, cuyos propietarios arrojaron a mascotas. Incluso, desde una arrojaron a arrollar un cachorro de cuatro meses que tuvo que ser sacrificado.
“Se ve a muchos perros, algunos finos, vagando delgados en parques y muchos acaban atropellados, porque no saben andar en la calle”, comentó.
En una ocasión, tuvieron que intervenir en una cuartería, en donde se habían dejado seis perros abandonados, pues sus dueños se habían regresado a su estado de origen.
Las distintas asociaciones de animales no han tenido descanso, entre tantos rescates que les solicitan, en especial, porque la actuación del Centro Canino es nula, acusó la fundadora de este espacio.
Hubo un centro de rescate que incluso tuvo que ser intervenido, pues tenía más de 200 animales y su propietaria ya se había transformado en “acumuladora”, en lugar de realmente ayudarlos.
Estos perros fueron asumidos por otras asociaciones, cuando de acuerdo a la ley debieron irse al Centro Canino, instancia que aseguró se ha alejado mucho de cuando ella lo fundó, con el apoyo de Mario Villanueva.
En su opinión, nada cambiará a menos que se obligue a la esterilización de animales y se imponga su registro.
(Con información de Agencia SIM).






















