El Banco de Sangre de Chetumal, que es operado por la Secretaría de Salud de Quintana Roo (Sesa), de manera continua realiza campañas para fomentar la donación de sangre voluntaria y altruista, buscando salvar vidas y mantener un suministro adecuado, sin embargo, en el último año no han tenido éxito, ya que es mínimo el número de personas que responden al llamado y que muestran interés para proporcionar el plasma.
Esto queda de manifiesto ante la alerta que ha emitido dicho centro por la escasez total de hemoderivados, que pone en grave peligro a pacientes con cáncer que reciben atención en el Hospital Oncológico y que dependen en gran medida, de transfusiones sanguíneas para poder continuar con sus tratamientos y aumentar sus posibilidades de sobrevivencia, como explicó personal que ahí labora.
“El llamado es urgente, la realidad es que hoy no contamos con hemoderivados y eso significa que hay pacientes en peligro, porque su vida depende de la solidaridad de la sociedad, por eso necesitamos donantes, una sola donación puede ayudar a salvar hasta tres vidas y es un procedimiento sumamente seguro, rápido y fundamental para el Banco de Sangre y para todos los que esperan una transfusión. Si hay personas que vienen con regularidad a donar, pero no es suficiente, requerimos de la empatía de la ciudadanía y que se decidan a venir y obsequiar oportunidades de vida”.
Explicaron que aunque está prohibida cualquier forma de comercio, pago o beneficio económico relacionado con la obtención de sangre y sus componentes, por la gran necesidad que hay de los pacientes hospitalizados, sus familiares han recurrido a tener que comprar sangre, ofreciendo cantidades que van desde los mil hasta los 3 mil pesos, sin importar que esto da pie a la venta encubierta y clandestina, lo que es un delito y un riesgo sanitario.
“La Ley General de Salud establece de manera explícita que la donación de sangre debe ser altruista, voluntaria y no remunerada, pero la misma desesperación de los familiares los obliga a pagarle a las personas para supuestamente cubrir sus traslados o como una compensación, aunque representa en sí, una venta de sangre y hay quienes por el pago ocultan información sobre su estado de salud y eso es peligroso, urge intensificar las campañas para ver si así logramos tener reserva.”
Aunque la campaña “Padrinos de Sangre” está activa y tiene como objetivo promover jornadas de donación, los resultados no son los que requiere el Banco de Sangre para salir de la crisis que enfrenta.
Y es que en los últimos meses, los esfuerzos de quien encabeza los Servicios Estatales de Salud en la entidad, se han enfocado únicamente en hacerse notar repitiendo las mismas estadísticas de hace 3 años y a través de una difusión con tintes proselitistas en busca de una candidatura, más que atender las verdaderas necesidades que enfrenta el sistema de salud. Con información de Diario Cambio 22.




















