Pastorela "Batman y la presidencia", con Gilberto Hidalgo como Batman y Magdalena Hidalgo interpretando a Magaly Achach.

Por Magdalena Hidalgo*

De entrada, una disculpa porque este escrito está en primera persona. Sin arrogancia les digo que, sin proponérmelo, soy protagonista de la historia y fue lo que me tocó vivir. Llegué el 28 de enero de 1989 a la ciudad de Cancún para unirme a la empresa de mi padre junto con tres de mis hermanos que ya se encontraban aquí.

Mi necesidad por encontrarme con los artistas de la ciudad me llevó a visitar el edificio del Instituto Quintanarroense de la Cultura, (mismo lugar que ocupa ahora el Instituto de la Cultura y las Artes) y me entrevisté con el profesor Edgar Ruiz Novelo, delegado del Instituto.

Él amablemente me mostró los salones y me invitó a participar de las actividades que ahí se llevaban a cabo. Mi primera pregunta fue: “¿puedo ensayar en alguno de estos salones una obra de teatro?” Él me contestó que sí. Segunda pregunta: “¿quién organiza el II Festival Internacional de Cultura del Caribe?”, su respuesta fue: “la licenciada María Cristina Castro Sariñana (QEPD), su oficina está en el palacio municipal”, me dijo.

La entrevista con la licenciada Castro fue un dialogo fraterno. Le mencioné mis estudios universitarios en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y en la Texas University A&I; también le comenté que fui directora del Grupo de Teatro “Matraz”, con el que trabajé durante 12 años; que me llamaron para hacerme cargo de los espacios al aire libre durante la Muestra Nacional de Teatro que se llevó a cabo en la ciudad de Monterrey. Me dijo que había llegado en el momento preciso y que era la persona idónea para lo que ella requería. En esa primera cita me comentó que tenía un viaje impostergable a la ciudad de Nueva York, por lo cual me dejaría a mí al frente de la sede de Cancun.

La acompañé a todas las reuniones con el gobernador Miguel Borge Martín, con la arquitecta Adriana De la Cruz Molina, titular del Instituto Quintanarroense de la Cultura (IQC) con el señor Eraclio Zepeda, director del Festival Internacional de Cultura del Caribe (FICC) y otros funcionarios de México que no recuerdo sus nombres. La licenciada Castro siempre me presentó como la persona que ocuparía su lugar durante el Festival, por lo tanto, ante los ojos de todos, pronto tendría su misma jerarquía. Esta plataforma me permitió conocer a todos los artistas del estado, con los cuales, todavía tengo amistad.

Primeros pasos

Magdalena Hidalgo en sus inicios como directora de Cultura en Cancún.

A la par de toda la actividad del FICC, me di la oportunidad de hacer un montaje teatral con el texto de Luisa Josefina Hernández “La calle de la gran ocasión”, participaron mis hermanos, Gilberto y Eduardo, mi cuñada Irasema Flores, Luis Manuel Vega y otros amigos. Todos éramos recién llegados a Cancun, así que la alegría y la solidaridad se respiraba en nuestro quehacer teatral.

Edgar Ruiz Novelo nos prestó un salón para ensayar y luego lo usamos para presentar la obra. En esta etapa conocí a Leonardo Kosta. Ya teníamos referencias uno del otro, por los festivales de teatro donde coincidíamos, pero nunca tuvimos la oportunidad de platicar.

Cuando nos veíamos, Leo y yo hablábamos mucho de teatro. Yo disfrutaba y reía de todas sus ocurrencias y chistes de humor negro. Un día nos encontramos en el IQC y nos sentamos a platicar en la banqueta, de repente me dice con seriedad: “Tú y yo tenemos que trabajar juntos, porque aquí somos los únicos que sabemos hacer teatro, además a ti se te da el juntar a las personas, a mí no”. Este comentario lo guardé en mi corazón.

Llegó la inauguración del Festival Internacional de Cultura del Caribe, en el Estadio Cancun 86. Al día siguiente, después de la inauguración nos desplazamos a la Plaza de la Reforma donde se llevaron a cabo las presentaciones de los países invitados con sus grupos artísticos. Durante dos semanas me vi envuelta en una vorágine de actividades sonoras, visuales, de atención a los directores y sus grupos, de resolver y valorar problemas. Fue una experiencia enriquecedora, monumental. ¿Quién me iba a decir que sería parte de 12 festivales más?

Después de que pasó el FICC, acudí a la ciudad de Chetumal para entrevistarme, con proyecto en mano, con la arquitecta Adriana de la Cruz Molina. El proyecto consistía en reunir a los profesores de artísticas de jardines de niños, primarias y secundarias para entrenarlos en la disciplina teatral y que ellos fueran los encargados de formar grupos en sus escuelas para iniciar el fomento y la estimulación por el teatro. Me aceptó el proyecto e inicie la campaña de difusión en las escuelas, la radio y la prensa.

Nuevamente acudí con el profesor Edgar Ruiz Novelo y me prestó un lugar que parecía cafetería: tenía mesas, sillas y un escenario. Me dijo que ahí hacían concursos de ajedrez, eventos musicales… pero para mí lo mejor de todo es que había un escenario. Ahí recibiría a mis primeras alumnas.

Llegó el día de iniciar el taller teatral y solo llegó una maestra de la escuela Sor Juana Inés de la Cruz, cinco amas de casa, y una jovencita. Todas con mucho entusiasmo, energía y actitud para aprender, e iniciamos su preparación teatral. Nunca me imaginé que ese lugar se habilitaría, años después, como el Teatro 8 de octubre.

La pastorela «Por las calles de Cancún con todo y OPC» se presentó en el Teatro 20 de abril (hoy Sala de Cabildo).

Batman y la presidencia

En ese entonces, habían iniciado las campañas para la presidencia de Benito Juárez y el candidato del PRI era el ingeniero Mario Villanueva Madrid. Por el mes de noviembre, se estrenó la película Batman, con mucho éxito, en el Cinema Royal, donde actualmente está el Centro Cultural de las Artes (CCA), a un costado del Casino Palace.

A Leonardo se le ocurrió escribir una pastorela con el nombre de “Batman y la presidencia”, a él le interesaba mucho la política y estaba bien informado de lo que pasaba en el estado y el municipio, así que la pastorela era un tema para satirizar a los personajes importantes de Cancun. Participamos mis hermanos, Gilberto Hidalgo interpretando a Batman el diablo, Eduardo Hidalgo era el pastorcito, mi cuñada Irasema Flores era la pastorcita, yo interpretaba a Magaly Achach, y Leonardo Kosta era el ángel.

Nos presentamos en la Plaza México, con el nombre del grupo de teatro “Los Hijos de Filiberto”, así le puso Leonardo, en honor a mi padre. Invité a la licenciada María Cristina Castro y fue con dos amigos. Ellos y el escaso público que nos acompañó esa noche, que, por cierto, hacía mucho frio, estuvieron muy contentos.

Al finalizar la función se acercaron nuestros invitados. Con una sonrisa en el rostro la licenciada Castro me dijo: “esto lo tienen que ver Mario Villanueva y Magaly, les va a encantar.  Voy a hablar con Magaly para que se presenten en el FUC (Frente Único de Colonos)”. Nos despedimos con mucho cariño.

Ya solos quienes integrábamos la compañía de teatro, nos reímos de nuestros errores y de las improvisaciones surgidas durante la presentación, Muy contentos por la próxima función con el candidato, nos despedimos.

Llegó la invitación, la fecha y la hora para presentar nuestra pastorela al ingeniero Villanueva Madrid, a su comitiva, y a Magaly Achach. Llegamos al edificio del FUC con nuestros enseres, y para nuestra sorpresa, nos encontramos con un gran salón lleno de sillas, un pequeño escenario y un camerino, el cual ocupamos inmediatamente.

La función fue un éxito, el candidato nos felicitó, Magaly estaba contentísima y en corto me dijo: “a Mario no le gustó un dialogo, ese donde José le pregunta al ángel, ‘nos hace falta un burro y aquí en Cancun no hay’ y el ángel le contesta ‘no te preocupes, esos los mandan de Chetumal’”. Las dos nos reímos y así, con alegría, nos despedimos.

El año de 1990 lo recibí trabajando con mi grupo de mujeres aguerridas y talentosas. Algunas de ellas se quedaron en Cancun, otras emigraron. Lo importante es que todas colaboraron con su energía y presencia en futuros proyectos.

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Magdalena Hidalgo ha recibido reconocimientos como actriz y directora teatral a nivel nacional e internacional. Llegó a Cancún en 1989 y desde entonces se ha dedicado a la promoción cultural y, en particular, del teatro a través de la Compañía Municipal de Teatro Usigli.

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Segunda parte: Gestación del Teatro 8 de octubre: Antón Chejov, “Petición de mano” y “El Oso”.

Tercera parte: Gestación del Teatro 8 de octubre: Sueño consumado con la puesta de “Con humor a Nicolás Guillen”.

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