Con algunas señales poco alentadoras el nuevo gobierno todavía no ha aterrizado ningún hecho trascendente que marque un antes y un después.

Hay parcelas del gobierno en manos de joaquinistas, niños verdes y reciclados priístas.

No se sabe todavía qué pasará con las finanzas. Interrogantes para 2024 en Cancún.

Luciano Núñez

 

 

Por Luciano Núñez

 

El statu quo​ es el estado de cosas de un determinado momento. Y se suele usar para aludir al conjunto de condiciones que prevalecen en un momento histórico determinado. De momento, los poderes del estado todavía no han arrancado con las radicales transformaciones que prometieron en campaña para Quintana Roo. Y pareciera todo bastante parecido a como terminó: sin responsables de dudosas cuentas, sin precisiones de dónde estaban las grietas por las que se escurría el presupuesto público, sin agenda clara y transitando a la italiana: “tutto piano” (todo suave).

La misma película en Congreso

El Congreso del Estado sigue con la vieja fórmula: el uso de dinero público para la construcción y financiamiento de candidaturas express; y la incertidumbre de una agenda que marque un antes y un después del predominio de la 4T. Todo parece estar orientado a la candidatura de Renán Sánchez Tajonar, en Cozumel, y para ello, el Congreso ha quedado en manos de Benjamín Vaca, el verdadero mandamás de la XVII Legislatura. El bloque de Morena mira para otro lado, mientras pase el primer año del Partido Verde en la Junta de Gobierno y Coordinación Política. Hasta ahora, lo poco bueno que se ha visto lo han aportado Hugo Alday (PT) y Julián Ricalde, con propuestas que han calado hondo: una orientada a las finanzas, para poder modificar el presupuesto el año que viene, y otra, para penalizar ampliamente las amenazas y extorsiones.

Juez y parte

Desde el Poder Judicial, el magistrado presidente, Heyden Cebada (JR), ya lo expresó claro: necesitan más dinero y ahí no aplican el cinturón de la 4T. Y apenas comenzó la nueva gestión, la cuestionada magistrada, Verónica Acacio, en mancuerna con el fiscal, Óscar Montes de Oca, le enderezaron una campaña de desprestigio a la abogada Aracely Andrade Tolama, para después someterla a un juicio que contó con una celeridad nunca antes vista en Quintana Roo. Ambos: Acacio y Montes de Oca son herencias forzadas del joaquinismo y pareciera que nada ahí ha cambiado. Sigue operando esa mancuerna como si nada hubiera pasado.

Deja vu

En el Ejecutivo existe una incómoda sensación de deja vu, con la repetición de algunos funcionarios de más que dudosa solvencia técnica y profesional, quienes No han dejado precisamente una foja de gloria para tener una nueva oportunidad manejando los hilos del estado; así también, existen jugosas parcelas entregadas al joaquinismo (incluida la secretaria de gobierno Cristina Torres, el secretario de turismo, Bernardo Cueto), otras a “niños verdes” (Eugenio Segura y Pablo Bustamante) y, lo más alarmante, como se dijo, la permanencia de una Fiscalía del Estado sumamente cuestionada, con cifras de alerta roja para las mujeres, como se dio a conocer en Grupo Pirámide esta semana, y un rezago en expedientes que, aseguran, superan las 100 mil carpetas. Menos del 1 por ciento de estas denuncias llegan a ser procesadas y, la cifra es ridícula con respecto a las conciliaciones.

Territorio federado

Pareciera que la idea general es ser una especie de territorio federado, como en la creación del Estado, para que la nueva administración siga a rajatabla la inercia de las frases y políticas de la 4T, desde el centro del país. Como antes lo fue montar una industria maderera, hoy es acompañar la construcción del Tren Maya, monitorear las obras que, la federación ha tenido a bien aprobar para un Quintana Roo que electoralmente le ha cumplido. Y seguir bajo esa fuerte corriente del morenismo recalcitrante que construye y consolida un modelo vertical y patriarcal.

Sin embargo, ayer se ha visto a un México que no tolerará todas las ocurrencias del morenismo ilustrado, que pretende eliminar plurinominales, pero a su vez, dejar que sean los partidos los que conformen las listas completas de los elegibles. Una cosa es ahorrar, y otra muy distinta es dejar una esquema disfuncional que perfeccione el dedazo de los partidos.

Bipartito

Volviendo al plano local, quizás llevará un año percibir el nuevo sello de esta nueva administración 4T en Quintana Roo que, por su conformación bipartita, todavía no ha mostrado su unidad como gobierno y, su statu quo es, por ahora, más color gatopardista que a algo transformador, novedoso y creativo como se esperaba. No ha provocado la agitación necesaria para romper con el pasado de abulia.

Así, el 2024 será todo un reto electoral para Morena y el Partido Verde mantener municipios y dar estabilidad y confianza al nuevo gobierno. Existen duras disputas bajo la mesa por las candidaturas del año que viene en Cozumel y Benito Juárez, donde Ana Patricia Peralta intentará la reelección, Anahí González querrá ser la cuota de Morena desde los cortes de listón y Marybel Villegas (senadora de Morena), ya se apuntó y está en la calle, aunque lo más probable es que su candidatura prospere en otro partido, por la inminente salida de Morena de su jefe político, Ricardo Monreal.

Carlos Joaquín metió acelerador en los primeros meses para buscar responsables y meterlos a la cárcel, al menos un tiempo; y un buen sector de la sociedad saboreó una efímera venganza; en esta transición, que apenas se encamina a su segundo mes, las primeras líneas presagian que la idea es no dar un giro brusco, sino más bien, nadar mirando al centro y cuidando que nadie se caiga al agua, preservando intereses de las parcelas tan marcadas y ese es el estado que guardan las cosas.

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Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo. 

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.  

Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.

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