Por Pájaros en el Alambre
Cancún, Quintana Roo. Como si fuera una obsesión, los diputados del Congreso del Estado de Quintana Roo se lanzaron de lleno a discutir fechas y más fechas, plazos y cálculos de años, revisando el calendario como hábito cotidiano.
Primero se abocaron a construir, para sí mismos, la posibilidad de extender sus representaciones hasta por 12 años más, cuando algunos ya tienen 6 años regalados con diputaciones plurinominales.
La iniciativa de una de las legislaturas más caras, improductivas e ineficientes de la historia de Quintana Roo, ha recibido un unánime rechazo a esta propuesta, que está firmada por 21 de los 25 diputados.
Eso sí, todavía está viva hasta fin de mes
Ahora la discusión es por los plazos de la gubernatura.
Todo comenzó con unas líneas del discurso del gobernador, Carlos Joaquín, quien describió que a su gobierno le tocaron 4 elecciones.
Algo ciertamente oneroso que le resta la dinámica de gobernar.
La reforma electoral de 2017 dice que el periodo del próximo gobernador será de cinco años para homologar las elecciones locales con las federales, es decir, de septiembre de 2022 a septiembre de 2027, y en ese año se emparejará con las elecciones a diputados federales.
La idea del diputado Carlos Hernández es que la gubernatura sea de seis años para que la de 2022 termine en 2028, con lo cual, quedaría una elección sin homologarse con otra federal.
Es por ello que habría un miniperíodo de dos años para empatar con la elección federal de 2030.
Antes, Hernán Villatoro propuso al revés, que exista de 2022 a 2024, un miniperíodo, para que las elecciones de 2024 se empaten con las del 2030, que será la presidencial.
En ambos casos, si lo que se quieres es evitar la “eleccionistis”, será inevitable un “miniperíodo” de dos años.
¿Quién haría una campaña para estar sólo dos años en el Ejecutivo? Ya hay quienes han levantado la mano.




















