
Por Pájaros en el Alambre
No pocos vieron con recelo la llegada a la presidencia municipal de Benito Juárez (Cancún) de Ana Paty Peralta, acaso por su juventud o por su procedencia: viene de unas de las familias que forma parte de la poderosa Iniciativa Privada (IP).
Sin embargo, su figura política ha ido creciendo de manera constante, a la luz de la resolución de conflictos que, justamente, requieren diálogo con sectores diversos y que conoce bien, es decir, hablar en un idioma que se entienda para ambas partes.
Uno de los temas fue la contingencia ambiental, con el relleno sanitario, el que puso mano dura para reorganizar la disposición final y ganar tiempo, y así dar una solución de fondo que llegará en unos meses, y, el más reciente, tiene que ver con el Derecho al Saneamiento Ambiental, que ha sido, básicamente, compartir algo de la riqueza que genera la industria hotelera a las colonias, donde va gran parte de ese impuesto que se encauza a obra pública, seguridad y mantenimiento de infraestructura turística y ambiental.
Amparos
El problema que surgió fueron los amparos. Sobre ellos trabajó la alcaldesa para destrabar un asunto legal que acaba de llegar a buen puerto. A través del diálogo la primera edil logró el desistimiento de los recursos que habían alcanzado, incluso, avances jurídicos para impedir su cobro. El problema (no menor) de frenar esta obtención de recursos para la comunidad, sería básicamente agrandar la brecha de desigualdad, algo que ha combatido la gobernadora, Mara Lezama, quien recalca, siempre que puede, “que la prosperidad debe ser compartida”.
Y es eso el Derecho al Saneamiento Ambiental (DSA): Es un impuesto que pagan los turistas, es decir, no sale de la bolsa de los empresarios hoteleros, que manejan los municipios para compensar el uso de todos los servicios a los que tienen acceso los millones de visitantes que llegan por año, algo así como siete millones, en el caso de Cancún.

En ese sentido, la alcaldesa morenista informó que está firme la recaudación del impuesto que tendrá una implementación transparente, incluso, con obras que la misma ciudadanía elige y estarán estratégicamente dispersadas en la creciente urbe. Por lo que celebró que los empresarios turísticos estén socialmente comprometidos con su ciudad y hayan llegado a un entendimiento.
Para el manejo del dinero del impuesto, este año fue creado un fideicomiso encargado de su administración y la conformación de un Consejo Ciudadano, con representación equitativa entre ciudadanos y servidores públicos.
Con esta gestión, Ana Paty se consolida como política y gestora, lejos de el recelo que hubo en sus inicios.
Te puede interesar: Pájaros en el Alambre | El mensaje es dónde: Solidaridad



















