Por Pájaros en el Alambre
Cancún, Quintana Roo. Desde el Congreso del Estado se han encendido los focos rojos por las cifras que maneja el Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, CPTQ.
El primer dato que llamó la atención, tras la transición del poder del Ejecutivo, fue la ampulosa deuda que tiene el Estado con el CPTQ, de algo así como 600 millones de pesos.
Como si fuera poco, el presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, Jesús Almaguer Salazar, amenazó que no permitirán que se recorte el presupuesto, que quieren completito y sin demora, insistió en dos conferencias de prensa.
La diputada Luz María Beristain salió al choque a proponer que, en aras de la austeridad republicana, se reduzca este presupuesto, que gozó en épocas de la “oncena perdida”, de Félix González y Roberto Borge, de exorbitantes presupuestos que alcanzaban para llevar contingentes completos a Europa, con todos los gastos pagos y presupuestos anuales que rondaron los 800 millones de pesos, el doble de lo que gasta la legislatura por año.
Quien también se sumó a esta cruzada por los boyantes recursos del CPTQ, es el diputado sin bandera Julián RIcalde Magaña, que se inclinó, además, por revisar y monitorear en qué se gastan la promoción de uno de los destinos turísticos más conocidos en el mundo.
Almaguer argumentó que, en aras de que el estado siga financiando sus empresas, ellos como contraprestación generarán como siempre inversiones, servicios y promoción.
Un diagnóstico que, como se dijo en esta columna, se contrapone al que encontró la ahora gobernadora, Mara Lezama, quien dijo que existen grandes brechas de desigualdad, con un sector laboral en paupérrimas condiciones y grietas donde se escapaba el presupuesto público; por ello, justamente habló en su discurso de que la prosperidad sea compartida, algo que se choca de frente con los deseos de Almaguer, de seguir en el tren de las grandes ferias “all inclusive”, con promociones pagadas a agendas amigas, cuyos soportes nadie ha visto, como aquella campaña de Los Piratas del Caribe, que estuvo como seis años y sólo fue solventada con la foto de un camión ploteado en Londres, dicen fuentes del sector.
Habrá que ver si se impone el criterio 4T, o sigue la política de la “oncena trágica” y aquí no ha pasado nada.




















