Por Ignacio Alonso Velasco
Para dar respuesta a dicho cuestionamiento habría que acudir ante las autoridades municipales implicadas en el conflicto territorial que hay en la Península de Yucatán que son Othón P. Blanco, José María Morelos, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto y Tulum, por parte de Quintana Roo; a los de Calakmul y Hopelchén, por parte de Campeche, así como ocho municipios del Estado de Yucatán.
A dichos ayuntamientos habría que presentarles y convencerles de las bondades de la gobernanza territorial, frente a las tensiones que se generan ante el hecho de tener una disputa territorial como la actual, las cuales volvieron a resurgir con fuerza tras la última decisión de las autoridades quintanarroenses de reformar su texto constitucional y publicar un nuevo mapa oficial de su entidad federativa.
Mi planteamiento se encuentra totalmente enmarcado dentro de los planes estatales de desarrollo de las tres entidades federativas enfrentadas.
Sin duda, que para tratar de acabar con la situación actual de ingobernabilidad y poder favorecer la presencia de los servicios públicos municipales en las localidades insertas en el territorio bajo indeterminación jurisdiccional, sería pertinente una coordinación institucional en el territorio en conflicto, tal y como mandata la línea de acción 10.1.1.4. del Plan Estatal de Desarrollo de Yucatán 2018-2024 que a la letra dice que se debe: “Proporcionar la colaboración entre los municipios para la provisión de servicios públicos desde una perspectiva regional” (p. 451).
Dicha integración regional también se encuentra presente en el área de oportunidad 5 que el Poder Ejecutivo del Estado de Campeche (2021) recoge en su Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027 para lograr el aprovechamiento sustentable y así brindar a sus ciudadanos un estado habitable, ordenado y sostenible (p. 406).
Igualmente, el Poder Ejecutivo del Gobierno de Yucatán establece en su Programa Estatal de Desarrollo 2018-2024, en su objetivo 10.2.: “Disminuir la desigualdad meso regional en el acceso a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales en la península de Yucatán” y para ello se propone una estrategia con dos líneas de acción:
- Estrategia 10.2.1. Favorecer la integración meso regional entre Yucatán, Campeche y Quintana Roo que permita favorecer el desarrollo de la península.
- Línea de acción 10.2.1.2. Favorecer el intercambio comercial y turístico en la península de Yucatán, para dinamizar la economía entre las regiones fronterizas.
- Línea de acción 10.2.1.3. Establecer mecanismos de colaboración para la atención de retos comunes en materia de desarrollo en la península. (p. 454)
En el mismo documento, en el Eje transversal 7. Paz, justicia y gobernabilidad, se dispone en su estrategia 7.3.2.: “Fortalecer la coordinación para la cooperación internacional y entre gobiernos subnacionales para el desarrollo incluyente y sostenible” (p. 361).
Para poder conocer un poco más acerca de la gobernanza territorial como solución al conflicto limítrofe en la Península de Yucatán le invito a leer mi próxima publicación.




















