Por Luciano Núñez

 “Sufragio efectivo, no reelección” (*). La frase es demasiado conocida para explicarla, pero hoy, sí vale la pena contextualizarla.

Dice la WikiMéxico que la usó Francisco Ignacio Madero durante su campaña presidencial contra el porfirismo.

El general Porfirio Díaz se levantó en armas en 1871 contra de la reelección de Benito Juárez mediante el Plan de la Noria; pero ya una vez en el poder, no dudó en retomar la tentación reeleccionista y, por su cuarto periodo presidencial solicitó al Congreso a aprobar la reelección indefinida.

Fue Madero (espiritista y brillante) el que en 1910 propagó y popularizó la frase con que comienza esta columna. No se puede pasar ligeramente por estas líneas que le costaron a México muchas vidas, mucha sangre, mucha lucha y muchos hijos. Las revoluciones son sueños que siempre le han costado más que sudor a cada tierra que ha luchado por mejores condiciones para quienes la habitan.

Este escueto recuento viene a colarse por la decisión que tomó Remberto Estrada Barba, actual presidente municipal de Cancún, Benito Juárez, el polo turístico más importante de Latinoamérica, padre de todos los otros destinos y tierra también –por igual- de piratas y soñadores.

Como Ustedes saben, Grupo Pirámide ha sido crítico con la gestión del joven alcalde del Partido Verde, tanto por la creciente inseguridad, la falta de coordinación con el gobierno estatal y la sensación de que más que gestión, hay negocios. Sin embargo, fue una acertada decisión la de Estrada Barba dado que, al menos en Cancún, ha habido muestras de que la dinámica tan vertiginosa de la ciudad no adhiere al continuismo. Es una ciudad de cambios. Su estructura étnica, económica y cultural, así lo marcan. ¿Por qué es de destacar la renuncia a seguir?: porque la política suele convirtiese en un vicio, es altamente adictiva, tentadora y seduce.

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La mayoría de los alcaldes intenta o: atornillarse a la silla, buscan otra más grande o se llevan la silla a su casa.

El municipio circula poco más de 3 mil millones de pesos anuales. El presidente es jefe de la policía más numerosa del estado y llegan a este aeropuerto 23 millones de seres humanos. ¿No son pocas razones para intentar seguir sentado en esa silla? Por el contrario, el acalde pertenece a una generación diferente porque su mundo viene codificado en claves digitales y lejos de las estructuras de la vieja política. Seguramente tendrá sus razones: bajos números en encuestas; querrá disfrutar de la vida sin la presión extrema de tomar decisiones a cada segundo y, por su edad, le queda mucho por recorrer en las lides políticas, si así lo decide. Dijo que no es compatible gobernar y hacer campaña. Esto es discutible porque se hace en muchísimos países del mundo, como Estados Unidos e Inglaterra, donde la reelección es el reconocimiento al trabajo realizado.

Le hizo bien esto a la política donde vemos que, la mayoría, vasta mayoría, intenta o: atornillarse a la silla, buscan otra más grande o se la llevan a su casa.

La gestión de gobierno es algo que seguiremos reflejando con sus megabaches, con los robos y la violencia creciente; pero si hemos de reconocer algo, sobre todo algo en la política, es un gesto atípico: “Sufragio efectivo, No reelección”, una sabia decisión al menos para Cancún.

Adenda sobre Sufragio efectivo, no reelección…

Numerosos artículos en la web atribuyen a José Vasconcelos el haber acuñado -en la primera etapa de su vida política- el lema más célebre del maderismo: «Sufragio efectivo, no reelección», lema que hasta la fecha rubrica los documentos oficiales firmados por funcionarios del gobierno federal mexicano.
Sin embargo, afirman algunos autores que la frase tiene origen en el Plan de La Noria, encabezado por Porfirio Díaz contra el presidente Benito Juárez, en 1871, cuando éste intentaba prolongar su permanencia en el poder.
Vasconcelos es también autor del lema de la UNAM, Universidad Nacional Autónoma de México: «Por mi Raza Hablará el Espíritu».

 

(*) Es life coach, técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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Luciano Núñez
Desertor de las oficinas, Luciano Núñez (Tucumán, Argentina, 1976) es un escritor, periodista y editor que nació en Juan Bautista Alberdi, Tucumán, Argentina, y está radicado en Cancún, Quintana Roo, México.  Ha escrito los libros Voces que vuelven (periodismo cultural), Tan lejos y otra vez en casa (poesía), la novela Magnificens Cancún (Editorial MAPorrúa), el poemario Genuinos son los lunes y Crónicas desde Cuba. Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, UNCA, trabajó en varios medios de comunicación de Argentina y México, además de la agencia internacional EFE.  Fue servidor público en Cancún y Playa del Carmen, donde se desempeñó como director de Comunicación Social.  Tenista y melómano, es director y fundador del portal Grupo Pirámide y la página cultural Vértice.