La semana pasada un grupo de madres mantuvo cerrada la avenida Kukulcán de Cancún por cerca de 9 horas para exigir justicia y la destitución del fiscal del Estado, Oscar Montes de Oca, debido a que las carpetas de investigación no avanzan y presentan groseras desatenciones y errores.

Por Luciano Núñez
América Latina se tiñó de rojo y dictaduras en los años 70 con desaparición y secuestro de personas por parte del estado, y constituye uno de los peores y más oscuros capítulos de nuestra historia.
Pocos artistas como Rubén Blades, El Poeta de la Salsa, han sabido testimoniar ese horror de perder a un ser querido.
Dice la historia que el panameño Blades apenas se había separado de Willie Colon, a principios de los 80, para conformar su sexteto, cuando grabó el disco Buscando América, que traía Desapariciones, una canción que han reversionado en los 90 Los Fabulosos Cadillacs y Maná.
Ahí están las historias de Altagracia y Clara Quiñones. Y sobre todo, ahí están esas preguntas que ahora enfrenta Quintana Roo.
¿A dónde van los desaparecidos?
Busca en el agua y en los matorrales
¿Y por qué es que desaparecen?
Porque no todos somos iguales
¿Y cuando vuelve el desaparecido?
Cada vez que lo trae el pensamiento
¿Cómo se llama al desaparecido?
Una emoción apretando por dentro…
Mientras el mundo mira el mundial de Catar, Quintana Roo se inaugura como un estado en el que, un grupo de madres busca a sus hijos.
¿Dónde está el desaparecido? ¿Y como es que se desaparece? La Fiscalía de Quintana Roo, encargada de dar esas respuestas, ha hecho lo contrario: ha enlodado aún más la desgracia de perder a un miembro de la familia.
Las organizaciones no tienen cifras oficiales, tampoco el gobierno.
Sin embargo, ahí están las madres, existen y han tenido que cortar la avenida Kukulcán de Cancún, estrangular a la gallina de los huevos de oro, para que el Estado comience a hacer algo.
No es un pensamiento, no es una idea, es una realidad por demás contundente. Y la cruzada de las madres había comenzado en el sexenio pasado y nadie las había atendido. No es que cortan una calle porque les han atrasado el sueldo: han perdido a sus hijas e hijos.
Mi experiencia con la justicia
En el ámbito federal interpuse una denuncia y, aún con una prueba más grande que una casa: un documento impartido por la misma federación, no fue suficiente para procesar al indiciado, que hoy, come en la misma mesa de la nueva administración.
En el ámbito local, después de hacerme innumerables peritajes psicológicos, lea bien, perdieron mi carpeta de investigación. Y no una parte: toda. Sólo prosperó mi denuncia en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que por ello, confío debe ser un órgano autónomo y bien alejado de los poderes políticos y fácticos.
Las madres dicen que ni la Fiscalía ni nadie busca a sus hijos, que las carpetas no se mueven y que, además, existen groseros errores de procedimiento de la instancia que debería procurarnos justicia. Los hoteleros y parte de la iniciativa privada pidieron severas sanciones para las madres.
¿Hay algo más ruin que eso? ¿Esa es la calidad de empresarios que tenemos? ¿Con ellos pretende el gobierno generar prosperidad compartida cuando no hay justicia?
La gobernadora Mara Lezama ha mostrado su faceta más humana y ha atendido personalmente al grupo de madres, más ahora falta que el proceso legal siga su cauce en los juzgados. Apenas es el comienzo de una larga lucha.
Corrupción y víctimas
Ahora bien, ¿podrá el nuevo gobierno lograr la consecución de justicia con un grupo de funcionarios que, a la luz de los resultados, le fallaron a Quintana Roo? ¿Un árbol que ha dado frutos agrios podrá ahora, de la noche a la mañana, cambiar su genética para dar algo bueno?
La corrupción es un pus que ha hecho eclosión en las víctimas de personas desaparecidas, pero también, en las amargas experiencias de extorsiones y pedidos de cuotas que son el pan nuestro de cada día de los comerciantes.
Tengo, como la canción de Blades, muchas preguntas: ¿Cómo es que Quintana Roo pasó de ser un estado líder en turismo en uno en el que hay madres que buscan a sus hijos? ¿Desde cuándo es un estado en el que hay fosas clandestinas?
Son los desaparecidos de Quintana Roo. “Una emoción apretando por dentro…”




















