Además de ser la primera mujer que gobernará Quintana Roo, es la primera periodista que conoce a fondo las necesidades de los trabajadores de la comunicación.
In memorian Norma Madero y Ana Ledesma

Por Luciano Núñez
Sin dudas uno de los personajes principales de mi novela, Magnificens Cancún, es Héctor: un periodista tan vago como talentoso, oscuro como valiente que me ha costado trazar y construir, dado el cariño y respeto que nos profesamos desde que lo vi nacer y desarrollarse a lo largo de las páginas. Habiendo transitado más de 25 años en esta profesión no podía dejar fuera ese ya lejano mundo de tinta y papel, ahora electrónico para mí; antes de fumarolas en las redacciones, asuntos sindicales y tanta bohemia, ahora transformados en teletrabajo de mensajitos y videollamadas.

Una de las escenas más duras es la visita que hace el protagonista Bruno Marín a Héctor, allá en Colorines, Cancún, donde está enfermo, pero lo peor de todo: sin seguro médico y sin ahorros. Una realidad para muchos periodistas de México que, me ha tocado ver, sucumben ante las precarias condiciones en las que trabajan y en las que me tocado hacerlo también, allá en mis inicios en Quintana Roo, hace más de 16 años.
Nada que aplaudir

De acuerdo con el informe de Artículo 19: “Democracia simulada, nada que aplaudir”, de 2019, “El estado mexicano se erige como la principal fuente de peligro: en 48 por ciento de las agresiones contra las y los periodistas participan funcionarios de los tres niveles de gobierno”.
En informe agrega que los comunicadores más desprotegidos son los free-lance, los independientes que no tienen contrato o una credencial de los medios a los que les ofrecen reportajes o fotos. “No cuentan con ninguna de las prestaciones de ley: seguro médico, vacaciones, antigüedad, aguinaldo, jubilación, etc. Y están al desamparo absoluto”, detalla el organismo. No menos ominosas son las amenazas de la delincuencia organizada que han dejado marcas oscuras en nuestro estado.
Nuevo gobierno
En pocas semanas llegará al gobierno de Quintana Roo Mara Lezama, la primera mujer en gobernar Quintana Roo, y también, la primera comunicadora social, dado que inició su carrera periodística en diversos medios de comunicación: radio, televisión y medios impresos.
La pregunta que surge obligada es: ¿velará por mejores condiciones laborales de los trabajadores de la prensa y la comunicación? Es sabido que un grupo de empresarios recibe suntuosos contratos, transitan en camionetas de magnates y blindados, mientras los periodistas de la calle no cuentan, como dice el informe de artículo 19, con lo básico: ni siquiera herramientas básicas como una computadora, en algunos casos más graves y, mucho menos, seguro social.
Iniciativa de AMLO
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El presidente Andrés Manuel López Obrador ha iniciado un registro federal para otorgar Seguro Social a los trabajadores de los medios de comunicación , desde la federación, algo que mitigaría la situación de cientos de trabajadores de los medios, muchos de los cuales, mueren en condiciones paupérrimas y con el único apoyo de colectas que se suelen hacer entre los mismos trabajadores del medio.
Existe un proyecto que intentó poner en marcha el actual gobierno de Carlos Joaquín: que se estableciera un tabulador para otorgar la publicidad oficial, de acuerdo con los alcances de penetración; es decir, de acuerdo con la cantidad de lectores; pero también, debería fomentar a aquellos medios y periodistas que desarrollan contenidos esenciales para incrementar la cultura, la transparencia y el fortalecimiento de la democracia. Pero acaso lo más relevante de la iniciativa era exigir a los medios el pago de impuestos y condiciones de trabajo dignas para los empleados. Una de las piedras basales de la 4T es que las escaleras se barren de arriba hacia abajo.
Juicios sin resolver
Es sabido que en Quintana Roo existen cientos de juicios laborales contra dueños de medios de comunicación que jamás han prosperado, salvo en contadas ocasiones, en perjuicio de colegas despedidos, para que los dueños puedan aplicar censuras, sin acceso a la llamada “cláusula de conciencia”, que garantiza la libertad de los trabajadores frente a cambios de la línea editorial o la imposición de la organización de trabajos contrarios a sus principios ideológicos.
Un panorama nuevo
La gobernadora electa tiene (más que muchos asesores) un panorama milimétrico de la situación de los medios de Quintana Roo y de las condiciones en las que trabajan cientos de comunicadores. ¿Hará que la situación mejore? O ¿dejará las cosas como están?: con abuso y desorbitantes contratos que van a manos de unos pocos.
La normativa y regla general de la 4T dice que debe existir «austeridad republicana» en ese sentido; más bien, ha sido incluso de confrontación, pero ojo: con los dueños de medios que también lo son de grandes empresas o lobistas de otras, en algunos casos extranjeras. El planteo de fondo ha sido que no se aproveche una noble profesión como un esquema de negocios boyante, en el que se privilegia el bien económico sobre el bien social, que es la información.
Por ahora, me sigue doliendo releer la historia de mi Héctor, que más vivía en la calle que en Colorines, persiguiendo siempre la nota. Por eso es el personaje que menos me ha costado describir y el que más me mueve las emociones.
Enlace quera registros federal de comunicadores para tener acceso al Seguro Social
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* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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