Desde hace años el dedazo y como las designaciones familiares han obstaculizado el avance y profesionalización de la política. ¿Continuará todo por la misma senda? ¿O habrá un cambio en este proceso electoral bisagra de 2024?

Dedicado a las y los trabajadores en su día, que construyen un mejor país y un mejor mundo con las buenas armas y los caminos correctos.

Por Luciano Núñez

 

Huir y ser atrapado por los clichés es una carrera ganada y perdida, sin embargo, hoy acudiré a otro: “la cancha de fútbol es comparable a la vida”. Se gana y se pierde, hay generosidad y egoísmo, finales épicos de gloria y derrotas con sabor a herrumbre.

El ex jugador y director técnico Marcelo Bielsa ha trascendido por sus enseñanzas —poco ortodoxas— y su estilo pasional e innovador. Símbolo del Newell’s Old Boys de Argentina –el estadio lleva su nombre- es un hombre polémico y vibrante que dejó su huella en el Atlas de tierras mexicanas. Entre sus variopintas locuras –por algo le dicen El Loco– está el haber ordenado a sus jugadores del Leed United un autogol para compensar una falla del árbitro. A la postre lograría el campeonato con el equipo inglés.

¿Por qué rescato a Bielsa? Porque es autor de un mensaje repetido desde hace tiempo por él y que es comparable a la política, muy en particular de Quintana Roo.

SportsCenter on Twitter: "¡Leeds campeón de la #Championship y un nuevo título en la carrera de Marcelo Bielsa! https://t.co/cZvBehSF0a" / Twitter

Mensajes que suenan absurdos en el mundo actual

Decía El Loco que las  evaluaciones no deben hacerse en función de lo que se obtiene, sino en función de lo que se merece. “En el mundo actual suena absurdo”, repite.

Y rememoró que cuando era niño vivía en un barrio en el que un gran logro era tener un auto.  “Y cuanto más lujoso, más reconocimiento tenía la familia que lo había conseguido. Así también había una distinción: el reconocimiento era ¿qué había hecho para conseguir ese auto?”.

Campeón de varios torneos locales e internacionales: subcampeonato de Copa América y Oro Olímpico con la Selección Argentina, recordaba que había familias que trabajaban tanto padres como hijos y se compraban un Sead. En cambio, había familias que se ganaban la lotería y se compraban un Mercedes Benz. “Nosotros valorábamos al que había trabajado y comprado el Sead. Ahí aprendí que no se evalúa lo obtenido, sino lo merecido”, ponderaba y rescataba en una conferencia: “Si Usted no premia un proceso que obtuvo menos de lo que consiguió, no hay riesgo; pero si premia un proceso que, lo que consiguió fue de manera inmerecida, sí hay mucho riesgo. ¿Qué hace el mundo contemporáneo?: Tenés el Mercedes y estás arriba. Y la injusticia es muy común: cuando se premia como bueno, algo que no es bueno, que es casual; eso sí, es muy dañino para todos. Para el “Loco” el atajo no lleva al objetivo. “El ángulo es de 90 grados: el que cruza el jardín evitando el ángulo (decía César Luis Menotti, campeón mundial 78 como técnico), pisa las flores y llega más rápido. El que lo hace por el lado correcto tarda más, pero no daña las flores”.

¿Qué pasa en los partidos?

Más que un análisis del fútbol (donde los resultados mandan y raramente los procesos) es una cátedra de estrategia, política y juego. Ahora, en el plano de la política local de destapes y auto-destapes, los partidos políticos, ¿están privilegiando el proceso o el merecimiento?

¿Están los actores políticos acortando el camino y pisando las flores? ¿Por qué merecimientos llegan a ocupar cargos de elección popular y espacios en un gabinete? ¿Qué aporte han hecho a la discusión de una mejor construcción social? ¿Por qué brillan? ¿Por fotos en las redes sociales y nada más? ¿Llegan a las mejores posiciones políticas las y los mejores preparados/as? ¿Se trata el ascenso político de practicar la obsecuencia? ¿A qué camino llevará la obtención en vez del merecimiento?

El camino de Messi

Messi y Argentina, campeones del mundo tras épica final - San Diego Union-Tribune en Español

El mundo quería que Leonel Messi ganara el mundial pasado porque lo merecía: hizo un proceso de sacrificio y nunca se rindió ante las derrotas. Ganó con talento y aportó un mensaje positivo a los jóvenes que aman el deporte. Ahora, ¿qué mensaje dan las y los actores políticos, cuyo único mérito es la de cuidar las espaldas de jefas y jefes?

Quintana Roo ya ha padecido en carne propia las imposiciones de políticos de laboratorio y dedazos con fines de negocios, que devinieron en una deuda pública monstruosa que afectará a varias generaciones. No es un dato menor el que dos ex gobernadores estén presos y varios ex alcaldes pisaron reclusorios por echar mano del erario público.

El Loco Bielsa ha luchado toda una vida por sostener su filosofía de trabajo que ha tenido laureles y duras caídas. Sin embargo, ha sido fiel a sí mismo: respetó el juego y aportó un eslabón para romper cadenas de mediocridad y caminos cortos y fáciles. No es casual que fuera electo como el mejor DT de la Premier League.

Desde su Rosario natal ha dado al mundo estrellas futbolísticas que todavía brillaron en la constelación del planeta como Gabriel Omar Batistuta, Rafa Márquez y Pavel Pardo. Confió en el proceso, el camino largo y las buenas armas.

¿Qué veremos en la selección de candidatas y candidatos? ¿Una retahíla de obsecuentes que tomarán las riendas de ciudades y espacios políticos? ¿O mujeres y hombres que aportarán a la construcción de una mejor sociedad?

Todo dependerá de cómo quieran ser recordados nuestros políticos/as. Del tamaño de esa locura de confiar en el proceso y en dar lugar a la meritocracia como sistema de juego.

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Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo. 

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.  

Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.

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