El paso de la y los candidatos a la presidencia de México de la 4T, dejaron ver a un Partido Verde más sólido en cuanto a su organización y estructura, que se vio en los eventos de Claudia Sheinbaum y Manuel Velasco Coello.

Por Luciano Núñez
Afirman los nuevos gurús de la teoría política que la percepción es la realidad: basándonos en ella tomamos decisiones a diario (aunque Antoine de Saint-Exupéry diga en su Principito que, “lo esencial es invisible a los ojos”) en política ocurre que, lo que parece, es; porque política significa, entre otros factores, la proyección de una imagen e ideas.
Visitas de las “corcholatas”
Si la visita de las “corcholatas” dimensionan el sentido político en Quintana Roo, tomando una fotografía que no admita retoques, se puede decir que Claudia Sheinbaum estuvo arropada por el sistema político y mediático.
Se encolumnó abiertamente detrás de su proyecto la alcaldesa de Cancún, Ana Paty Peralta, el presidente del Congreso del Estado, Renán Sánchez Tajonar y toda la estructura del Partido Verde, además, claro está, el morenismo fundacional y más cercano a la gobernadora, Mara Lezama. En Quintana Roo el mensaje fue claro: “#EsClaudia”.
Luego vino Adán Augusto que “pasó de noche”, debido a que apenas llegó a Chetumal en su gira, que se suspendió y no tuvo continuidad en el norte del Estado, que es la zona más poblada de Quintana Roo. Parecería que lo de “el otro López” no pasa de ser una candidatura testimonial, con menos de dos dígitos en casi todas las cuestas; al igual que Ricardo Monreal, que tuvo el solitario acompañamiento de la senadora Marybel Villegas Canché.
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Donde cabe una caben dos
Vamos ahora a lo curioso, o más bien, lo analizable, es que dos corcholatas hayan coincidido en mismo día en tierras caribeñas. ¿Puede ser ello azaroso? La praxis dice que en política nada lo es.
Marcelo Ebrard estuvo en un evento en la región 96, escoltado por los diputados Hugo Alday, Ricardo Velasco y Julián Ricalde, donde dijo que es nada menos que “el sucesor de AMLO”, y también se presentó en el informe de gobierno de Lili Campos, del PAN, donde recaló buena parte del partido azul, con la figura del momento: el alcalde de Mérida, Renán Barrera, posible candidato a la gubernatura en el estado vecino y, muy probable ganador. El gobernador Mauricio Vila dejará un buen gobierno que consolida al PAN en la capital de la península con índices de seguridad y desarrollo propios de una país de la comunidad europea.
En el mundo simultáneo de las corcholatas, Manuel Velasco Coello, ex gobernador de Chiapas, desplegó un evento con características “de sistema”, en el que dedicó varios minutos al secretario del Bienestar, Pablo Bustamante. Más que hablar de sus aspiraciones presidenciales, pareciera que Velasco Coello vino a dar señales claras desde la cúpula del Partido Verde en ese sentido, partido que ya ha gobernado en Cancún y ha logrado ganar tres elecciones consecutivas en Puerto Morelos, donde gobierna Blanca Merari. Y en esa lógica expansionista estaría con el objetivo de ir por la alcaldía de Solidaridad, acaso el municipio con la economía más sólida de todo el estado, si se considera que tiene un presupuesto que supera los 3 mil millones de pesos para 330 mil habitantes.
Un Morena dividido
Mientras Morena atraviesa serias diferencias internas, cada vez más notorias (con representantes que dan cátedra de soberbia y escasa productividad en la función pública), el Partido Verde ha designado como delegado del CEN a un general electoral, Juan Carrillo, quien no perdió ni un minuto y se fue con su equipo a hacer tierra en Solidaridad, próximo objetivo. Si bien Carrillo ha ganado dos veces en Isla Mujeres, donde fue alcalde, el buen gobierno de Lili Campos hará que esa elección sea, como reza el cliché político: “la madre de todas las batallas electorales en Quintana Roo”, como lo viene siendo desde 2018.
El factor Xóchitl y Pedro Sánchez

La aparición en la escena política nacional de Xóchitl Gálvez Ruiz ha cambiado, sin dudas, la ruta presidencial, que ya no será el día de campo que era hasta hace unas semanas atrás.
Se tejen sobre ello varias teorías: que AMLO la elevó, desde la omnipresencia de la Mañana para que no sea candidata en la Ciudad de México, donde ganaría a un Morena herido gravemente en el pasado proceso electoral.
Si es así, el cálculo debería ser demasiado milimétrico para no fallar, como ha sucedido en España, donde la derecha cantaba victoria, pero no contaban con la capacidad de supervivencia del presidente, Pedro Sánchez, que supo voltear la elección a último movimiento, con el adelantamiento de las elecciones y otros mensaje atinados. Lo cierto es que la elección no sería un paseo para la 4T, si es que la oposición no presentaba más que a Santiago Creel o Ricardo Anaya como posibles candidatos. Xóchitl por mucho es el milagro que esperaba la oposición que, aunque no gane, seguramente rescatará muchos espacios en el Congreso de la Unión.
Las encuestas (método que eligió Morena para su selección interna) desde hace rato que han dejado de marcar el reloj político con precisión (fallaron en Estados Unidos y acaban de fallar en España) por ello, sería arriesgado por ahora decir qué candidato/a ofrecería mejores resultados a la 4T contra una opositora que viene creciendo, y cuanto más la ataquen, más crecerá. Incluso, es la historia de un López Obrador que sobrevivió a las andanadas del panista Vicente Fox con el desafuero y perdió por menos de un 1 por ciento contra Felipe Calderón en la presidencial de 2012.
Un partido que moviliza
En este entramado, volviendo al plano local, el Partido Verde ha dejado de ser un apéndice en Quintana Roo para ser, hoy por hoy, el partido que moviliza y es, en números concretos, la segunda fuerza política a la luz de los resultados de la última elección, su número de diputados y el calado de sus eventos en tierra, como lo evidencian las visitas de sus corcholatas.
Los nombres están sobre la mesa, y Morena se quedará con municipios periféricos “como primera fuerza”, si es que no repite candidatura en Cancún, principal activo hoy por hoy.
Así que por ahora, lo que parece es, y el panorama se está pintando cada vez más de Verde.
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* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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