Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Así como hay empresas que rentan una salita de un hotel o un salón de fiestas para despedir el año, hay otras más boyantes van por un yate para una vuelta por las aguas turquesa del caribe con un brindis con champán.
En el Partido Verde es otro el nivel: se han hecho tradición, nos revelan, las reuniones en la isla Bahamas, tanto conocida por la belleza de sus playas como por ser un paraíso fiscal añorado por ricos y famosos.
El año que viene los tres integrantes del partido del tucán que dirige Jorge Emilio González, Niño Verde, manejarán nada menos que cerca de 2 mil 500 millones de pesos del presupuesto público, repartidos entre el Congreso del Estado: alrededor de 460 millones de pesos, donde Renán Sánchez Tajonar preside la Junta de Gobierno y Coordinación Política; en la Sedesol, Pablo Bustamante tendrá algo así como mil millones de pesos y Eugenio “Gino” Segura otros mil millones en la poderosa cartera de Finanzas y Planeación.
Por Bahamas, nos dicen, han desfilado tanto integrantes del PVEM de la vieja guarda como los nuevos miembros, cuyo partido ha crecido en los últimos años cobijado en Quintana Roo por la alianza con Morena y a base del fluido pago de estructuras que le permitieron obtener poco más de 100 mil votos en la última elección, y ha quedado como segunda fuerza en el Congreso del Estado, con ocho diputados, uno menos que el partido guinda.
Seguramente 2023 será un gran año para el Partido Verde.
¿Seguirán festejando sus reuniones en Bahamas? Pronto lo sabremos…




















