Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Una oncena dorada. Luis González Flores fue durante el sexenio de su primo gobernador, Félix González Canto, presidente de la poderosa Gran Comisión del Congreso del Estado, donde los recursos públicos se repartían a puro dedazo.
En el siguiente gobierno, de Roberto Borge Angulo, fue designado titular de la Sedarpe, Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca y, en el epílogo de la administración, comenzaron a desarrollarse marchas y más marchas contra la Sedarpe por la falta de transparencia en la entrega de recursos a los agricultores del sur del estado.
Ya terminada la administración, no fueron pocos los funcionarios que pisaron el CERESO, Centro de Rehabilitación Social de Chetumal para “devolver al pueblo lo robado”, como fueron los casos de Paula Cetina, Aguakán; y Mauricio Rodríguez, Seduvi, entre otros.
Sin embargo, hubo tres ex funcionarios que no fueron alcanzados por la justicia, cuyo manejo de recursos, siguen siendo un misterio más para el estado.
Son los casos de quien fuera el secretario de finanzas, Juan Pablo Guillermo, Eliezer Villanueva y el “primo” Luis González.
En Sedarpe fueron detectadas, según versiones oficiales de ese entonces, por algo así como 1800 millones de pesos.
Lo extraño del asunto es que, al parecer, el estado no siguió la investigación ni se fincaron responsabilidades, es así como el González Flores reapareció como flamante asesor del diputado Isaac Janix, y también, disfrutando en familia del mundial de Catar. Nada mal.
Al parecer las causas prescribieron para beneficio el arquitecto en el gobierno de Carlos Joaquín; es así como en el Congreso del Estado, encabezado por Renán Sánchez Tajonar, el “primo” tiene las puertas abiertas para seguir aferrado a las cuentas públicas. Poco a poco va regresando lo que fue repudiado por el voto popular.




















