La crisis de Salud en el mundo debido a la Pandemia del Coronavirus, es algo con lo que los políticos deberán aprender a convivir. Sin embargo, una crisis de estas dimensiones ha sobrepasado y dejado atrás a muchos políticos.

Son estos momentos cuando la comunicación efectiva se convierte en un factor estratégico para operar de manera pronta, eficaz y con resultados positivos; el silencio, en cambio, es la peor opción, más si las crisis conllevan la propagación de información que corre es falsa.

Muchos municipios de Quintana Roo han optado por el silencio. Desfasados ante la crisis de una Pandemia, no han sabido actuar ni en tiempo ni en forma. Sus equipos de comunicación han demostrado que son obsoletos y que los engranes que los mueven no son la comunicación de las acciones de gobierno para la población. Ya en el camino quedó el vocero de Othón P. Blanco, primera baja ante la crisis de comunicación.

Quien ha sobresalido, gracias a su esencia como comunicadora, es Mara Lezama, presidente municipal de Benito Juárez, Cancún, quien gracias a las herramientas que ofrece la tecnología ha logrado dar un discurso a tiempo y certero. La vemos en el aeropuerto internacional de Cancún, en las sesiones extraordinarias del cabildo, en las calles, explicando con la herramienta actual que todos tenemos: los vídeos. Ahí Mara mantiene contacto con los ciudadanos de Benito Juárez.

No así sucede con Laura Beristaín de Solidaridad, oculta en el ostracismo, o Víctor Más, de Tulum, el invisible José Esquivel de Felipe Carrillo Puerto, Otoniel Segovia en Othón P. Blanco. ¿Alguien ha visto actuar y comunicarse con los ciudadanos de los municipios que gobiernan a: Sofía Alcocer, de José María Morelos, o Nirvardo Mena de Lázaro Cárdenas? Son los municipios más pobres y, por ende, los que más resentirán y resienten la crisis de salud que viene.

Juan Carrillo de Isla Mujeres, Pedro Joaquín de Cozumel y Laura Fernández de Puerto Morelos han dado muestras de su buena comunicación con los ciudadanos pero la crisis que está y viene necesita mucho más de ellos.

Todos los presidentes municipales deben intentar adelantarse a los hechos, buscar soluciones a los problemas y mantener el control de la información ante la presión mediática a la que se enfrenta.

Acabar con la incertidumbre generada en la ciudadanía con mensajes contundentes. Sólo así se lleva a la sociedad a la calma y a la información de calidad.

En tiempo de crisis la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada

 

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