Por: Jaguar Negro
En un intento desesperado, a pocas horas de que inicie la campaña rumbo a la gubernatura y días para que arranque la de diputados, el 18, el todavía diputado, Hernán Villatoro Barrios, intenta impugnar las candidaturas del PT.
En una nota publicada en Noticaribe Peninsular, el presidente del partido por más de dos décadas, arremetió con todo contra los candidatos, después de que el presidente nacional del partido decidiera dar un giro con la designación de la delegada Patricia Casados, ante el cúmulo de irregularidades que encontraron al revisar el trabajo del político.
El petista con residencia en fraccionamiento de lujo en zona de alta plusvalía en Cancún, olvidó que no hubo impugnación cuando incrustó a su familia en el partido, hizo regidora a su esposa Lorea Martínez Bello y a su hija parte del parlamento infantil; y no son pocos los familiares que están en la nómina del Congreso del Estado, así como en el partido.
Te puede interesar: Jaguar Negro | De las mieles de Morena al MAS
Pero acaso lo más inexplicable del caso, es que el partido estuvo al borde de la extinción en los últimos proceso electorales, con deserción de la diputada Ana Pamplona y el haber votado, sin ningún criterio “revolucionario”, reestructuras de deudas, deudas, puentes y, la última, el intento de imposición de una compañera en la Presidencia de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
Parte esencial del Blindaje de Roberto Borge y dueño de una verborrea anacrónica, Villatoro Barrios quiere ponerse a las patadas con Sansón, dado que todavía no entendió que Fidel Castro y Hugo Chávez ya no están en el poder, que tuvieron su ciclo y hay un nuevo liderazgo en el mundo y lo habrá en el Estado de Quintana Roo a partir del 5 de junio. Brújula por favor.




















