
Por Jaguar Negro
Corrían los primeros minutos de la actual legislatura cuando se sentaron los coordinadores de las fracciones a negociar –como es lógico en política- las presidencias de las comisiones y principales carteras en la nueva Legislatura: Hacienda, Asuntos Municipales y Desarrollo Urbano.
En esta última había sido designado José Luis “Chanito Toledo”, representante de Movimiento Ciudadano y líder del naranja en el Estado. El pedido fue claro de Eduardo Martínez Arcila, entonces coordinador del PAN: “Cede Desarrollo Urbano a favor de José Luis Guillén y el PAN le cederá a MC el primer período de la Mesa directiva el año que viene que le corresponde”, dice uno de los testigos que estaban en esa mesa de negociación: los diputados Roberto Erales (Morena), José de la Peña (Partido Verde) y Carlos Hernández Blanco (PRI).
Finalmente, Toledo Medina aceptó la propuesta y pasó a una cartera de los “asuntos sin importancia”: Desarrollo Humano y Productividad. Así Arcila le despejó el camino a Guillén, del MAS. Este viernes se hará la elección de quien presidirá la Mesa Directiva que, por ley, le corresponde al PAN, y su vez, la Junta de Coordinación Política, Jucopo, al Partido Verde.
Ante la fuerte resistencia de Morena por la inminente llegada de Arcila para que presida la Mesa Directiva: por ser objeto de serias denuncias de corrupción, la pregunta es, ¿cumplirá la promesa a Movimiento Ciudadano? Y de esta manera atenuar las olas que levantará la designación. O simplemente volverá el eterno plurinominal a tomar todo, como ha sido la dinámica en el PAN desde su llegada a la presidencia, desde donde ha desplazado a los fundadores, con los malísimos resultados en las urnas para el azul. La ley se lo permite. Así que el viernes podría haber humo azul o naranja.




















