Por Jaguar Negro
Pocos entienden la escalada del actual diputado, Issac Janix, si no es a través de un gran respaldo político.
Para ello, se debe hacer un breve recorrido por su ascenso:
Primero fue candidato independiente, lapso en el que despotricó contra los partidos.
Llegó a ser regidor y duro crítico de la entonces alcaldesa Mara Lezama
Luego pasó de manera inentendible a ser nada más y nada menos que secretario de gobierno.
De allí salió por la puerta chica tras el ataque a la marcha feminista conocida por 9N, en alusión al 9 de noviembre.
Incluso, manipulo pruebas de la represión
Luego quedó en el limbo político hasta que, de manera inexplicable, el PT lo hizo candidato a diputado, partido por el que llegó al Congreso del Estado, donde ahora aboga por la permanencia del fiscal, Oscar Montes de Oca.
Quizás no se entienda a ciencia cierta su ascenso político, pero sí está claro a quién quiere beneficiar.




















