Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Causó estupor la grotesca escena ayer en el Congreso del Estado.
El diputado Renán Sánchez Tajonar, en su desesperado intento de promoción, mandó pagar a potenciales prestadores de servicios con vales de gasolina.
El problema de fondo es que su antecesor en la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Jugocopo, Eduardo Martínez Arcila, PAN, le dejó como herencia una nómina inflada, se gastó casi todo el presupuesto del año fiscal y sólo le alcanzó a Renán para unos vales de gasolina, con los que ahora el novel diputado intenta comenzar su promo rumbo a Cozumel 2024.
Eso sí, dicen que los recursos fluyen con prioridad en la Isla de las Golondrinas, donde el diputado quiere obtener la candidatura a la presidencia municipal a como dé lugar, en una pugna ya abierta para impedir la reelección de Juanita Alonso, de Morena, que recibe munición gruesa un día sí y el otro también de los medios aliados y afines al diputado Verde.
“Haiga sido como Haiga sido”, el cozumeleño de importación comenzó su campaña con la circulación de los “Renán-Vales”, al mejor estilo de Daddy Yanky: “Le encanta la gasolina…”




















