Por Fernando Castro Borges

Esta semana fue dado a conocer el premio más prestigiado en el mundo de las letras: el “Nobel”, otorgado anualmente por la Real Academia de las Ciencias de Suecia.

Y en este 2023 fue otorgado al dramaturgo Jon Fosse, nacido en Hausgesund, Noruega; siendo el doceavo de este país nórdico en conseguir este reconocimiento y el cuarto en la categoría de literatura.

Es importante recordar a los anteriores: Bjornstjerne Bjornson (1903); el poeta Knut Hamsun (1920) y a la novelista Sigrid Undset (1928). La trascendencia es notable, no solo por ser un nuevo integrante de este grupo selecto de las letras; con una exposición desde hoy a nivel mundial, sino que Noruega tardó 95 años para que sus letras volvieran a ser reconocidas.

Jon Fosse, considerado uno de los autores más importantes de nuestro tiempo, en la que su obra ha sido traducida a varios idiomas, y que se ha caracterizado principalmente en obras teatrales, que se han disfrutado en diversos países del orbe; en Latinoamérica, principalmente en el cono sur, reconocen algunas de sus puestas escénicas.

Hoy, este acreedor del premio Nobel de literatura, tiene en su catálogo más de 55 obras entre el teatro, novela, poesía y ensayo. Fosse ya conoce la gloria mundial de las letras; ya que, anteriormente había sido condecorado caballero de la Orden Nacional du Mérite de Francia, igualmente, integra la lista de los genios vivos del Daily Telegraph.

Yo soy el viento…

Se considera que sus obras más reconocidas son: “La Peste Negra”, “Rojo, Negro”; “Alguien va a venir”; “Un nuevo nombre: Septología VI y VII”, además de un texto para teatro llamada “Yo Soy el Viento”, siendo el único que he tenido la oportunidad de conocer; en este texto Jon Fosse plantea el dialogo entre dos hombres que comparten un día en un barco.

Su diálogo se confronta con cada una de las dos personalidades, totalmente distintas; los personajes tienen divergente visión ante la vida en soledad. Esta travesía presenta cada vez más lo difícil que es cargar con el peso de una vida en aislamiento; por lo que encuentra uno de sus protagonistas en el suicidio, en medio del mar, la respuesta de sentirse tan ligero como el viento.

El nórdico Jon Fosse, desde hoy, es parte de este “Olimpo” de la literatura universal, en el que cada obra suya será la voz de una generación que pide ser escuchada, para dejar una huella trascendental en este mundo.

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