David Guerrero
LA REGIÓN PRIMIGENIA
Cuando encierro mi pensamiento
me veo caer desde los volcanes
como una culebra de agua que emigra
al imperturbable horizonte que me habla
Escurro de las regiones primigenias
al descarne salino de la escama
de donde el bronce oro del fuego
hace de mi ser reptil
El transmutar perdido en el agua
donde los templos olvidados me arrastran
a un fondo que me sumerge y me agita
y yo como un pez abro la boca
Y absorbo del pasado el todo
hacia el filtro de mis branquias endebles
que me hacen reconocer y reconocerme
en el principio inexorable que aguarda
Pero abro mis ojos a la luz
como quien antes de serpiente agua
y vuelvo entonces a encerrarme
a esa mar que me toma y me tiene
Y no es otra sino la misma que retorna
y es base y fundamento en el templo
pero ay de mi ciudad que se derrumba
y es esta nueva y joven que se equivoca
Pero no hay un retorno que nos devuelva
porque la mar es la prisión de la entraña
y yo ni pez ni serpiente ni aire
sólo del agua que se me escurre
Y siento también al exaltarme
un influjo soterrado en la mirada
pero además de esta espuma que se diluye
no se puede obtener ya más nada
Estamos destinados como reptiles
a dejar sobre la tierra la escama
pero ay de los sueños que nos elevan
y nos dicen que el día nada engulle
Por eso entonces me encierro y te busco
para salir al instante infinito
y alzo la cara y después reconozco
que no es otra cosa sino un cruel pestañeo
La medida que va caminando
donde la mar y serpiente se buscan
y vienes tú arrastrando tu cuerpo
en este oleaje que se bifurca.
8 DE NOVIEMBRE DE 2021
Estoy sentado frente a mi escritorio
Buscando una escusa
O escribir algún mensaje que me exonere
Mi primer pensamiento es recurrir a madre
Pedirle disculpas por toda la violencia
Decirle que su llanto
Fue una gotera que perturbó mi silencio
Y que en realidad nunca
Nunca quise lastimarla
El día de hoy reconozco la culpa
Como con aquella chica a la que nunca amé
O aquellas mujeres que nunca me quisieron
El día de hoy acepto mi culpa
Y hay algo como un vacío que me devora
Una estúpida idea
De querer ser como ese calcetín
Y que alguien me levante
Me dé la vuelta
Me sacuda
Y poder transfigurarme
Quizá ser un buen hombre
El día de hoy me siento culpable
Veo su lucha y me abruma
Me muerde
Porque me recuerda que yo mismo
Me he derrotado
Veo su sororidad
Su empatía
Su coraje
Y me apeno por mí mismo
El día de hoy siento la culpa
Y es que muchas veces la he tenido.
CORRER A ALGUIEN ES VOLVER AL EXILIO
Enrabietado
Abortado por el arco
Escupiendo
Ahuecado por el sable
Hidrofóbico
Con el rojo tropel del golpe
Caído de 1 y de todas
En el lado hiriente del intestino
Sobre un plano disecado de mierda
Y un fónico pinche madre de incendio
1 injuriar de torbellina locura
Que no aprende a cerrar la maldita palabra
A redondear la punzante esquirla
Asesinando a índice y solapa
Puerquera puta pertula pinceal partida
Porque correr a alguien es volver al exilio
Alejar un cuerpo es destrozar el espejo
Retornar caminar sobre la astilla
2 fases desfasan zafiros rojos de semáforos y la sangre
Y no saberse canino para perder siempre
Pirinche sores burgaro
Crujel puringa
No hay más palabras al error
Errar hierro rabia
Errar hierro rabia
Con su navaja de reflejo lunar
Y el vuelve siempre a la memoria
Y el vuelve siempre a la memoria
Donde morí moré los muertos
En pacto en junta
En el juego atorado del insomnio
Adoquinado en carbón de histeria
Hidrofóbico
Errando
En exilio
De vuelta al lío
Sí
Valió
Ni p2.
David Guerrero (Ciudad de México, 1982). Vive en Cancún y es miembro del grupo Colectivo Colectivo. Ha publicado los poemarios La fe de los diositos, Seis pasos para llegar al horizonte y Hermosamente. Textos suyos aparecen en revistas y antologías.
Si leíste estos poemas, tal vez te interese leer:

