Jorge Orlando Correa

TREINTA AÑOS MÁS TARDE,

con temblores

e insomnio,

siempre vuelvo

a la bebida.

El olor

a tierra mojada

me trae

la misma felicidad

que el destapar

una botella.

Ambas cosas

significan lluvia,

caminos cerrados

y que nadie

tocará a la puerta.

ALGUNOS TERMINAMOS

siendo vagabundos

aun con un techo

y un plato sobre la mesa,

aun con horas laborales

y una ducha diaria,

aun con personas

que nos dicen buenos días.

Algunos terminamos

siendo vagabundos

al devaluarse el tesoro

de la isla inexistente

cuando los lingotes y las perlas

no cubrieron

el servicio médico

la noche en que papá

fue trasladado

a terapia intensiva.

AHORA SOMOS

un continuo árbol

que cambia

de corteza.

Madera muerta

que cae

de a poco

en poco

como una lluvia

que se resiste.

Termitas

que nos carcomen

edificando

un hogar.

Raíces

desconociendo

sus extremos.

Jorge Orlando Correa (Chetumal, México, 1992). Estudia Lengua y Literaturas Hispánicas en la Universidad Veracruzana. Es autor del libro de cuentos Ya no hay fechas importantes y del poemario Akumal. Textos suyos aparecen en diversos medios. Es integrante de los talleres de poesía y de narrativa de Grafógrafxs.

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