Cinco poemas en torno a las desigualdades sociales de Cancún.

 Jorge Yam

El color de la pobreza

I

Cancún es color pobreza:

pobreza de su gente, de sus sueños.

 

Es una ciudad toda mar,

toda canto de sirenas,

sobre un caballete de sol,

donde las serpientes huyen de su nido.

 

Cancún se mece

al ritmo desigual

de la pobreza.

II

Los colores fecundan las avenidas

con sonrisa de dioses,

inundan las banquetas

en maremotos de desigualdad.

III

El veneno

se derrumba con alcohol,

los dólares transfiguran el entorno,

su inocencia lastima

(¡Un shot, please!),

con el sabor de la miseria.

IV

Las mordeduras se esconden en regiones,

donde nadie pregunta por el antídoto,

donde nadie conoce el antídoto.

V

La ciudad nos devora,

nos escupe,

nos vuelve a devorar.

Somos la presa,

hijos bastardos

sin humanidad,

una especie

que pierde sus escamas

bajo su esplendoroso azul.

Jorge Yam (Bacalar, México, 1980). Miembro del grupo literario Colectivo Colectivo y del taller de poesía DiVerso. Es autor de dos plaquettes y del poemario Paraíso artificial. Ha representado al Caribe mexicano en distintos encuentros nacionales de escritores. Sus poemas aparecen en revistas y antologías. Dirige el festival poético Cancún Horizonte.

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