Jorge Manriquez Centeno
AMY WINEHOUSE
in memoriam
Te fuiste
cantándole al oscuro mar,
a las olas de tus tatuajes,
quizás a este atardecer
que se pierde.
Qué voz la tuya
rompiendo la noche,
qué voz
formando espirales
metálicas.
Tu voz:
poderoso imán de recuerdos,
que abría la tierra
arrastrando semillas
que araban el sol,
y todos te veían así,
Amy,
y nadie hizo nada.
Sólo querían escuchar tu voz,
eco inmenso
como mis ganas de estar contigo
para sentir que estoy viviendo.
1987
En diciembre:
tequila,
limón con sal,
música,
humo que esconde los rostros,
codos doblados como ramas
sin hojas
y cláxones que quiebran la tarde.
Hay pérdidas
ardiendo como incienso,
y tocas fondo.
Tu alma lo sabe,
pero camina
entre anuncios de neón
y dealers que iluminan la noche,
y otra vez
los rojos intensos
salpican el cielo
y oye la llave
“Voltear en la cerradura una vez y sólo una vez”,
y entra
y
sola está
frente al espejo,
cansada de mirar,
esperando estar sólo contigo.
ADRIANA
Los recuerdos en tu tumba
reaniman mi alma.
¡Quítame este odio!
¡Ayúdame, hermana,
a estar solo entre tantos extraños!
Jorge Manriquez Centeno (Ciudad de México, 1962). Doctor en Derecho Parlamentario. Vive en Chetumal desde 1991. Su obra ha visto la luz en numerosas plataformas digitales y muy pronto aparecerá en forma de libros: varios de relatos, uno de reseñas y un poemario.
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