Julián de Casal

NOSTALGIAS

I

Suspiro por las regiones

donde vuelan los alciones

sobre el mar,

y el soplo helado del viento

parece en su movimiento

sollozar;

 

donde la nieve que baja

del firmamento, amortaja

el verdor

de los campos olorosos

y de los ríos caudalosos

el rumor;

 

donde ostenta siempre el cielo,

color gris;

es más hermosa la luna

y cada estrella más que una

flor de lis

II

Otras veces sólo ansío

bogar en firme navío

a existir

en algún país remoto,

sin pensar en el ignoto

porvenir.

 

Ver otro cielo, otro monto,

otra playa, otro horizonte,

otro mar,

otros pueblos, otras gentes

de maneras diferentes

de pensar.

 

¡Ah!, si yo un día pudiera,

con qué júbilo partiera

para Argel,

donde tiene la hermosura

el color y la frescura

de un clavel.

 

Después fuera en caravana

por la llanura africana

bajo el sol

que, con sus vivos destellos,

pone un tinte a los camellos

tornasol.

 

Y cuando el día expirara

mi árabe tienda plantara

en mitad

de la llanura ardorosa

inundada de radiosa

claridad.

 

Cambiando de rumbo luego,

dejara el país del fuego

para ir

hasta el imperio florido

en que el opio da el olvido

del vivir.

 

Vegetara allí contento

de alto bambú corpulento

junto al pie,

o aspirando en rica estancia

la embriagadora fragancia

que da el té.

 

De la luna al claro brillo

iría al Río Amarillo

a esperar

la hora en que, el botón roto,

comienza la flor del loto

a brillar.

 

O mi vista deslumbrara

tanta maravilla rara

que el buril

de artista, ignorado y pobre

graba en sándalo o en cobre

o en marfil.

 

Cuando tornara el hastío

en el espíritu mío

a reinar,

cruzando el inmenso piélago

fuera a tahitiano archipiélago

a encallar.

 

A aquél en mi vieja historia

asegura a mi memoria

que se ve,

el lago en que un hada peina

los cabellos de la reina

Pomaré.

 

Así errabundo viviera

sintiendo toda quimera

rauda huir,

y hasta olvidando la hora

incierta y aterradora

de morir.

III

Mas no parto. Si partiera,

al instante yo quisiera

regresar.

 

¡Ah! ¿Cuándo querrá el destino

que yo pueda en mi camino

reposar?

Julián del Casal (La Habana, Cuba, 1863-1893) Es uno de los máximos exponentes de la literatura modernista en español. Se nombran sus libros Hojas al viento, Nieve, y Bustos y rimas.

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