Paul Celan

CANCIÓN A UNA DAMA EN LA SOMBRA

Cuando la taciturna llegue y decapite los tulipanes,

¿quién saldrá ganando?

¿Quién saldrá perdiendo?

¿Quién se asomará a la ventana?

¿Quién pronunciará primero su nombre?

 

Alguien que es portador de mis cabellos.

Los lleva como se lleva a los muertos en las manos.

Los lleva como llevó el cielo mis cabellos aquel año en que amé.

Los lleva así por vanidad.

 

Ese saldrá ganando.

No saldrá perdiendo.

No se asomará a la ventana.

No pronunciará su nombre.

 

Es alguien que está en posesión de mis ojos.

Los tiene desde que se cierran los portones.

Los lleva en los dedos, como anillos.

Los lleva como añicos de fruición y zafiro:

era ya mi hermano en otoño;

y ya cuenta los días y las noches.

 

Ese saldrá ganando.

No saldrá perdiendo.

No se asomará a la ventana.

Pronunciará su nombre el último.

 

Es alguien que tiene lo que dije.

Lo lleva bajo el brazo, como un bulto.

Lo lleva como el reloj su peor hora.

Lo lleva de umbral en umbral, mas no lo arroja.

 

Ese no saldrá ganando.

Saldrá perdiendo.

Se asomará a la ventana.

Pronunciará su nombre el primero.

 

Será decapitado con los tulipanes.

FUGA DE LA MUERTE

Negra leche del alba la bebemos al atardecer

la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche

bebemos y bebemos

cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él

Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe

escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete

lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus

mastines

silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra

ordena tocad para la danza

 

Negra leche del alba te bebemos de noche

te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer

bebemos y bebemos

Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe

escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete

tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no

se yace estrechamente en él

Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad

empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules

cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la

danza

 

Negra leche del alba te bebemos de noche

te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer

bebemos y bebemos

un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete

tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes

Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro

venido de Alemania

grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como

humo en el aire

y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí

 

Negra leche del alba te bebemos de noche

te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de

Alemania

te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos

la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules

te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere

un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete

azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire

juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido

de Alemania

tus cabellos de oro Margarete

tus cabellos de ceniza Sulamita

CRISTAL

No busques en mis labios tu boca,

ni en la puerta al extraño,

ni en el ojo la lágrima.

 

Siete noches más arriba

pasa el rojo hacia el púrpura,

siete corazones más adentro

insiste la mano en la puerta,

siete rosas más tarde

se escucha el rumor de la cisterna.

Paul Celan (Chernivtsi, Rumanía;1920-París, Francia,1970). De origen judío y habla alemana, considerado por la crítica internacional como el más grande lírico en alemán de la segunda posguerra. Entre sus libros figuran La arena de las urnas, Amapola y memoria, y Rejas de lenguaje.

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