Carlos Olivares Baró
Ramón Xirau (Barcelona,1924-Ciudad de México, 2017), poeta y filósofo español que llega a México en 1939 acompañando a su padre, el filósofo Joaquín Xirau, en el grupo de exiliados a raíz de la Guerra Civil española. Elegido en 1973 miembro del Colegio Nacional de México, se desempeñó como docente en la Universidad Nacional Autónoma de México. Doctor honoris causa por la Universidad de Barcelona, entre sus libros destacan: Palabra y silencio, Poesía y conocimiento, Ciudades, Poemas, y Genio y figura de sor Juana Inés de la Cruz.
Poesía Completa, de Ramón Xirau —edición bilingüe (catalán/español). Traducción de Andrés Sánchez Robayna—: lectura imprescindible en estas jornadas de la celebración del centenario del natalicio de una figura central de la literatura y la filosofía hispana. “Hombre-puente” (Octavio Paz) que supo establecer un diálogo entre las esencias espirituales de España y México y exploró en las correlaciones del español y el catalán. Filósofo y ensayista de la razón intuitiva, Adolfo Castañón lo precisa: “Obelisco, referencia, leyenda, brújula, hélice, enciclopedia y tabla de equivalencias.”
Este volumen recoge: 10 poemas (1951), El espejo enterrado (1955), Las playas (1974), Gradas (1979), Dicho y escrito (1983), Pájaros (1986), Naturalezas vivas (1991), Nuevos poemas (1992–1994), Lugares del tiempo (1999), Poemas dispersos (1945–2004): rutas “hacia el sentido de la presencia” (Mariana Bernárdez) en un desvelo por irradiar circunstancias de lo humano a través de deslumbres y revelaciones de la poesía.
Cae el pantano, cae el mundo, cae mojado,
pesado, oscuro, hacia el silencio negro,
hacia el otro silencio.
Los metales parecen fundirse no por fuego, no por nieve,
sí por las alas sucias.
Canto y meditación, espuma y resplandores:
Ya hemos vivido y muerto tantas y tantas cosas:
flores, párpados, remos, rosas, tierra dura,
castillos, castilladas de luz,
ensamblajes de luz.
Verdes, encendidas, vivas, horas
de alondras
y de flores muy rojas en el verde del campo,
los lirios, la retama, las moreras,
los granados más rojos, todos ojos también.
Tantas y tantas cosas.
La transparencia tejida en una exaltada frondosidad que desoculta los enigmas. Música y silencio: plegaria: mirada contemplativa.
Carlos Olivares Baró (Guantánamo, Cuba, 1950). Maestro en Lingüística por la Universidad Autónoma Metropolitana. Fungió como docente en la Universidad Nuevo Mundo. Trabaja en el diario nacional La Razón, en la Ciudad de México. Ha escrito numerosas críticas de arte que figuran en publicaciones del orbe. Es autor de la novela La orfandad del esplendor. Carlosolivaresbaro@hotmail.com.
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