Por Zoom de campaña
Días atrás El Economista publicó el tracking de las presidenciales en las que Claudia Sheinbaum, de Morena, se consolida cada vez más en la “pole position” y Xóchitl Gálvez subió un casi imperceptible 2 por ciento.
En donde se encendieron las alarmas es en el búnker de Movimiento Ciudadano, con la caída de su candidato, el poco conocido Jorge Alvarez Máynez, que pasó del 7.7 en diciembre al 5.7, es decir, en franco retroceso.
Razones hay varias, sin embargo, las más contundentes tienen que ver con ser, en realidad, un candidato sustituto y de último momento.
Efecto en Palazuelos
Aunque dicen se trata de un político muy formado, no ha logrado conectar con la población y, para su desgracia, han aparecido dudosas facturas en el gobierno del que sería el verdadero candidato, Samuel García, gobernador de Nuevo León.
A todo esto, el efecto de caída del candidato presidencial, desde luego, suele tener un efecto directo en las candidaturas federales y locales, es decir, no hay un voto de arrastre.
Menos aún si en Tulum Roberto Palazuelos dejó un saldo bastante negativo con el sector empresarial, arrastra una denuncia por presunto despojo y, después de tantos años, aparece en Cancún con interés por remediar males que se acentuaron justamente cuando era íntimo amigo del exgobernador preso, Roberto Borge Angulo, su cuate, en cuyo quinquenio florecieron sus empresas hoteleras e inmobiliarias en Quintana Roo.

Todavía no han salido las primeras encuestas tras las campañas, pero el panorama pinta más guinda-verde que naranja.




















