La reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), una iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador diseñada para excluir a los inversionistas privados en el sector, fue declarada inconstitucional este miércoles por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (CSJN).
Dos ministros votaron en contra y dos a favor de un amparo que argumentaba que la ley tenía afectaciones al medio ambiente, violando la Constitución. Ya que uno de los ministros que votó a favor del amparo era el ministro presidente, su voto de calidad rompió el empate.
La reforma limitaba la participación del sector privado para garantizar una posición preponderante en el mercado a la empresa del Estado, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y fue aprobada por el Congreso en marzo de 2021. Su aprobación fue el detonante que llevó a los gobiernos de Estados Unidos y Canadá a iniciar procesos en contra de México en el marco del tratado de libre comercio, TMEC, los cuales siguen abiertos. Por otra parte, las empresas afectadas presentaron diversos amparos. Esto suspendió los efectos de la ley de manera temporal hasta que se fallara de manera definitiva, por lo que nunca se aplicó.
Con la votación del miércoles, presidida por el ministro Alberto Pérez Dayán, la LIE queda enterrada y las tensiones comerciales con Estados Unidos se suavizan, señala Oscar Ocampo, analista e investigador del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). “Las implicaciones más importantes de este fallo se darán en el TMEC porque la que se cayó hoy fue una ley que nunca se implementó”, explica el analista.
En su caso contra México, EE UU señala que el país viola el TMEC de cuatro maneras: al no otorgar permisos de operación a privados; al concentrar las importaciones de combustibles en empresas del Estado; al permitir que la empresa del Estado Petróleos Mexicanos (Pemex) utilice combustibles más contaminantes que los que pueden usar los privados; y al tener ofrecer una ventaja a las empresas del Estado a través de la LIE. Durante el proceso de consultas que sigue vigente en la disputa, se han liberado algunos permisos y licencias, explica Ocampo, “entre los puntos más grandes que nos estaban demandando la más difícil de atender la reforma a la LIE, porque políticamente era inviable que López Obrador enviara al Congreso legislación que revirtiera esos cambios”. Con información de El País.




















