Dos de las cinco empleadas del área administrativa de la Clínica del ISSSTE de Cancún que estuvieron en contacto con otra persona que dio positivo a Coronavirus fueron enviadas de incapacidad a su casa ante la sospecha de estar infectadas.
Luego de manifestar síntomas de Covid-19, el 2 de abril pasado, le informaron a una de las empleadas de dicha clínica que se confirmaba que era portadora del virus y fue enviada de incapacidad a su casa para mantenerse en aislamiento social.
Mientras que sus otras cinco compañeras también del área administrativa con la que tuvo contacto continuaron trabajando, pese a la petición del sindicato de trabajadores del ISSSTE en la zona norte de que era necesaria enviarlas de incapacidad para evitar más contagios.
Y no fue sino hasta este martes, que a dos de las cinco empleadas, las enviaron cinco días a hogar ante la sospecha de que son portadoras de Coronavirus. Hasta ahora, de acuerdo con fuentes extraoficiales, la única área en la que se ha aplicado una limpieza a fondo en la clínica es la oficina de la subdirectora administrativa, Erika Sánchez Calzada.
Este miércoles, el personal se manifestó en Cancún y exigió medidas de protección para poder cuidarse y de esta manera brindar atención a los pacientes infectados con Coronavirus.
El personal acusó a la subdirectora administrativa Sánchez Calzada de hostigarlos, aunque ella señaló que sólo busca poner orden a los presuntos abusos registrados en administraciones anteriores. Y les pidió continuar atendiendo a los pacientes, por lo que “les tronó los dedos”, lo que incrementó la molestia entre el personal.
Los empleados señalaron que existe personal a cargo de la subdirectora, pero sin nombramiento alguno dentro de la clínica, que se dedica a hostigarlos. Y agregaron que su comportamiento se debe a que ha comentado en diversas ocasiones que viene “apadrinada” por el director de Administración y Finanzas del ISSSTE a nivel nacional, Pedro Zenteno.




















