Por Abraham Gorostieta

La Organización de Naciones Unidas a través de la Organización Mundial de la Salud pronostica que para el 2040 la proporción de los habitantes del planeta mayores de 60 años se duplicará, pasando del 11% al 22%. En números absolutos, este grupo de edad pasará de 605 millones a 2000 millones.
Y es que la población mundial de humanos está envejeciendo a pasos acelerados y en los países de ingresos bajos y medianos el cambio demográfico será más rápido e intenso.
Entre 2000 y 2040 la cantidad de personas de 80 años o más aumentará casi cuatro veces hasta alcanzar los 395 millones. «Es un acontecimiento sin precedentes en la historia que la mayoría de las personas de edad madura e incluso mayores tengan unos padres vivos, como ya ocurre en nuestros días», explica un estudio titulado «Vejez y sociedad en México: Las visiones construidas desde las Ciencias Sociales», publicado por la revista sociológico de la UNAM.
En una sociedad como la actual los jóvenes y adultos no atienden demasiado a los abuelos que los pueden aconsejar. Uno de los argumentos que se repiten es que «la sociedad ha evolucionado tan rápidamente que los mayores se han quedado anticuados y no comprenden los problemas actuales». Sumado a esto, algunos de nuestros abuelos les puede resultar difícil dominar las nuevas tecnologías que avanzan aceleradamente, pero esto es anecdótico.

 

Salud después de los 60

El hecho de que podamos envejecer bien depende de muchos factores. La capacidad funcional de una persona aumenta en los primeros años de la vida, alcanza la cúspide al comienzo de la edad adulta y, naturalmente, a partir de entonces empieza a declinar.
El ritmo del descenso está determinado, al menos en parte, por nuestro comportamiento y las cosas a las que nos exponemos a lo largo de la vida. Entre ellas cabe mencionar lo que comemos, la actividad física que desplegamos y nuestra exposición a riesgos como el hábito de fumar, el consumo nocivo de alcohol o la exposición a sustancias tóxicas.
Ser abuelo o «gente mayor» también es asociado a padecer ciertas afecciones de salud o enfermedades. Cosas como las cardiopatías, el cáncer y la diabetes, son relacionadas con la edad adulta. Además, es frecuente que las personas mayores padezcan varios problemas de salud al mismo tiempo.
En México como en todo el mundo, muchas personas de edad avanzada están en riesgo de ser maltratadas.
En los países desarrollados, entre un 4% y un 6% de las personas mayores han sufrido alguna forma de maltrato en casa. En los centros asistenciales como los asilos, se cometen actos abusivos como maniatar a los pacientes, atentar contra su dignidad (por ejemplo, al no cambiarles la ropa sucia) y negarles premeditadamente una buena asistencia. El maltrato de los ancianos en México está estimado en un 38% según cifras de la Secretaría de Salud dadas a conocer en 2016, esto es que 4 de cada 10 abuelitos, son maltratados.
Mientras que en el sistema de Salud en nuestro país la necesidad de asistencia a largo plazo está aumentando. la OMS pronostica que de aquí al año 2040 la cantidad de ancianos que no pueden valerse por sí mismos se multiplicará por cuatro en los países en vías de desarrollo.
Muchos ancianos de edad muy avanzada pierden la capacidad de vivir independientemente porque padecen limitaciones de la movilidad, fragilidad u otros problemas físicos o mentales. Muchos necesitan alguna forma de asistencia a largo plazo, que puede consistir en cuidados domiciliarios o comunitarios y ayuda para la vida cotidiana, reclusión en asilos y estadías prolongadas en hospitales.

 

 

Dura realidad la de ser abuelos

La soledad en los adultos mayores es una realidad que tiene distintas causas a esa edad y que el estudio de Laforest en el libro Introducción a la gerontología. El arte de envejecer, define tres crisis asociadas al envejecimiento:

a) La crisis de identidad donde se viven un conjunto de pérdidas que pueden deteriorar la propia autoestima.
b) La crisis de autonomía, dada por el deterioro del organismo y de las posibilidades de desenvolverse en las actividades de la vida diaria (AVD).
c) La crisis de pertenencia, experimentada por la pérdida de roles y de grupos a los que la vida profesional y las capacidades físicas y de otra índole que afectan en la vida social.

Para mala fortuna de los abuelos en México, la sociedad no tiene el deseo ni de aprender de ellos ni con ellos, sumado a que «ser viejo» es una mal social, en muchos casos los abuelos son abandonados dejando que pasen por ellos mismos las crisis de soledad, en muchos otros casos, los abuelos son abusados por los hijos que debido a la actividad laboral o profesional de los vástagos, son ellos quienes se hacen cargo de la educación y cuidado de sus nietos.
Triste realidad de los abuelos en México.
Por ello urge entender que nuestros abuelos necesitan comunicarse y relacionarse con el entorno de forma verbal y no verbal, expresar deseos y opiniones y tener sentimiento de pertenencia a un grupo, mantener una movilidad suficiente que le permita las relaciones sociales, tener una imagen de sí mismo que corresponda a la realidad y expresar sin temores su sexualidad.

 

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