Si bien el Primer Informe será el 9 de septiembre, ya se puede hacer un balance del primer año de gestión estatal.

Por Luciano Núñez

Habrá de dar muchos informes el gobernador Carlos Joaquín González, pero seguramente, ninguno tendrá la relevancia del primero. “El primer torneo es el primero, y lo demás, casi siempre es menos memorable, si acaso el último”; suele decir el futbolero Tío Dardo. Pero muchos se preguntan, ¿qué tiene para informar el gobernador? Seguramente, dará cifras que ofrecerán detalle de todo porque, en esencia, para eso es el informe: conocer la ciudadanía el estado que guarda la administración gubernamental. Pero en el sentido macro gobierno, se observan claramente aciertos, alguna áreas de oportunidad y déficits. Porque nada será peor en política como la tenebrosa tendencia al “wishful thinking”: es decir, pensar y convencerse de que el mundo es como uno quiere que sea y que las cosas saldrán siempre como uno desea. «No hay más terco que la realidad»; decía un político de Sudamérica.

Tres aspectos positivos

Relación con la prensa. Como primer punto, el clima para los comunicadores ha cambiado rotundamente. Y eso es construir una democracia sólida. Baste decir que hemos pasado del gobierno de Roberto Borge Angulo: con sus hostigamientos, la cárcel, las clonaciones y los despidos, a un gobernador que ha permitido la crítica, que da entrevistas y que ha devuelto el clima de libertad de expresión. De las 76 agresiones documentadas por Artículo 19 en el quinquenio del olvido, seis se han dado en este primer año: tres vinculadas al narcotráfico y tres relacionadas a los mismos grupos del pasado.

Autonomía en elección del Poder Judicial.

Como todos los gobernadores anteriores, pudo haber impuesto o sugerido a uno de los tres magistrados recién llegados; sin embargo, echó mano a un hombre de carrera y vinculado a otros grupos: Antonio León, con lo cual, se puede decir que con ello se dio una elección autónoma que marcó un verdadero cambio en la justicia, que no es un asunto menor y permitió equilibrar las fuerzas. No pocos analizaron que fue dar vida a otros grupos, pero los equilibrios en un gobierno también tienen su función en el gran engranaje en la manera de hacer política y construir.

Platícale al Gobernador

Sin dudas, las audiencias públicas representan una de las acciones insignia de gobierno de esta administración, que no es más que unir un puente que estaba caído y vuelto a poner en pie. Tener la oportunidad de solicitar, de denunciar a funcionarios y exponer problemáticas reales, eso es lo que ofrecen las audiencias. En su última edición, fueron casi 500 las personas que se beneficiaron. Sobre todo, porque han salido de la dinámica Sur-Norte y se han desarrollado también en zonas de muchas necesidades como José María Morelos.

Áreas de oportunidad

Obra pública. Aunque la tarea de ordenar la deuda pública era colosal y prioritaria para desahogar el cúmulo de intereses que estrangulaban a la administración -que se hizo mediante un refinanciamiento-, todavía el rubro de la inversión pública está lejos de lograr su mejor punto. Una obra que genere más empleo y un mayor flujo de dinero. Da la sensación que lo prioritario era salir de los focos rojos y equilibrar el barco. Algo que ha logrado pese a la deuda a terceros que era superior a los seis mil millones de pesos. Ahí el peso de la herencia todavía no deja avanzar al ritmo deseado.

Turismo. En materia turística todavía no se ha logrado plasmar el Fideicomiso único, debido al boquete de más de mil millones de pesos que desaparecieron en el área y, por otro lado, el representante que tenía el Sur del Estado, con José Hadad, es un espacio de representación perdido -tras su salida de la administración- para los hoteleros. El reto será equilibrar la gran afluencia de turistas de la Zona Norte con el flujo todavía lento en el Sur.

Seguridad. La percepción de los primeros meses – con el ataque a la Fiscalía- está muy lejos de la que se respira ahora. Varios cabecillas del narcotráfico han sido detenidos y los secuestros que se registraron, tuvieron un final feliz, como el caso del ex presidente municipal Diego Rojas Zapata, cuyo agresor está en la cárcel; al igual que el feminicidio ocurrido días atrás.

Juan Vergara, Sefiplan.

Es decir, vemos que la mano del estado está presente y lo estará mucho más aún con la inversión en video-vigilancia anunciada por Juan Vergara de entre 2 mil 500 a tres mil millones de pesos para desarrollar el “Big Eye” como ocurre en Europa y Estados Unidos y, no muy lejos, en Mérida, con tasas de seguridad de Unión Europea.

 

Déficits

Jorge Portilla, Sintra.

Cortar algunos hilos que se unen a los excesos de la administración anterior, no ha sido una tarea tan sencilla. Existen todavía grupos y personajes que han logrado sobrevivir a la andanada de denuncias en el gabinete. Tales son los casos de Jorge Portilla, titular de Sintra, que se vio involucrado en la entrega de placas en varios municipios del Estado y el escandaloso operativo contra Uber.

También el oficial mayor, Manuel Alamilla, ha estado cerca de las críticas en cuanto a la forma en la que se dieron los despidos en la capital y el caso de los uniformes poblanos. En los dos casos, dejaron al descampado al gobernador que tuvo que asumir el costo político sin anestesia.

Si bien el político insignia de la corrupción está preso en Panamá y un funcionario de primer círculo como Mauricio Rodríguez también compurga sus excesos en el Cereso, todavía existe una demanda de justicia a quienes se enriquecieron a costa del erario y están prófugos o amparados. Hubo castigo, pero la sensación es que todavía faltan elementos fundamentales de aquella maquinaria del robo.

Conclusión

Los números de este primer año de gobierno estarán dentro de unos días. Como de ninguna manera se puede decir que todo está mal, tampoco se puede apelar al «wishful thinking», en el que todo está tan bien como queremos. Ha sido un partido complejo el que le ha tocado jugar al gobierno del cambio en el que todavía «el quinquenio perdido» juega en contra. Sin lugar a dudas, estamos frente a un gobernante que tiene un estilo muy diferente, con sus tiempos y sus maneras, que tendrá cinco años más para desarrollar un proyecto de gobierno sólido que le permitirá trascender, porque para eso la gente tuvo la valentía de salir a votar en demasía por un cambio de fondo, a todo o nada. Hay gobernabilidad y depende también de nosotros, como ciudadanos, sumarnos en cada detalle cotidiano a ese cambio que pedimos y que, por supuesto, debemos estar dispuestos a ofrecer para un mejor Quintana Roo.

 

Luciano Antonio Núñez

Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide

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