Por Luciano Núñez

“Jugar contra un equipo que sólo se defiende, es como hacer el amor con un árbol”; dijo el ex campeón del mundo y comentarista, Jorge Valdano sobre los equipos defensivos al ultranza. El Tío Dardo, fanático del San Lorenzo como el Papa Francisco, va más allá y dice que hay dos formas de responder a un equipo que plantea  como esquema el juego rudo. “Unos responden de inmediato con una alevosa patada y no miden que esto genera: más violencia; otros, en cambio, esperamos la próxima jugara para responder con un pie firme y hacerles sentir que no juegan solos”.

Detenciones clave

Las detenciones de cabecillas de la delincuencia organizada, como Rafael, alias el “Dober” y Doña “Lety”; sumadas a las de Mauricio M., alias “El Lobo” y “Joshua”, del Cártel Jalisco Nueva Generación, implicado este último en el ataque a la Fiscalía; además de la desarticulación de quienes presuntamente estaban coludidos con los violentos desde el interior de la Fiscalía, ha dado una muestra de que con el trabajo coordinado de los tres órdenes de gobierno, Quintana Roo puede transitar en un ámbito de paz, característica fundamental para una tierra de vocación turística. Tampoco podemos dejar de ver la pronta respuesta en los hechos de secuestro registrados en el Sur del Estado, que también fueron una demostración, sobre todo, de que la movilización ciudadana y que las acciones coordinadas pueden más que un equipo que quiere venir a jugar rudo en Quintana Roo.

Un solo equipo

Es fundamental tener en Quintana Roo un equipo sólido en todas sus líneas, principalmente en la base, donde la gente ha hecho la diferencia, tanto los jugadores locales que han recibido refuerzos de quienes venimos a sumar y aportar capacidades y nuevos estilos de juego. El gobierno está obligado a dar la batalla y ponerles el pie firme a los delincuentes que vienen, unos a cara descubierta, otros velados por la sombra, a rapiñar y generar caos. El ataque a la Fiscalía fue un parteaguas en nuestro Estado, y es un gol de tiro libre el que algunos de los cabecillas responsables estén detenidos. Fue una jugada de pizarra ir a marcar a cada enemigo público y desarticular lo que por años ha sido vox populi: que un grupo de bando violento mandaba en Cancún. Incluso, vivían como reyes en selectos residenciales de altísima plusvalía.

Un problema de dimensiones colosales

Lamentablemente, el escenario de  muertes o ejecutados, es un triste panorama al que los mexicanos, en general, nos tuvimos que mal acostumbrar como parte de un problema más grande y complejo que tiene dimensiones colosales: la cercanía con el mayor demandante de drogas, el paso obligado de ese tráfico, los niveles de escolaridad y muchos factores que hacen de la delincuencia organizada una oscura empresa para quienes deciden vivir lastimando a la comunidad, muchas veces la propia. No menos daño causan los políticos –nativos y avecindados- que quieren jugar rudo, pero echando mano del dinero público. Algunos de ellos ya están en la cárcel, y el listado todavía tiene nombres que el pueblo demanda encarcelar. La base del equipo siempre seremos los ciudadanos, obligados a ser vigilantes de poner el pie firme, tal como lo hizo en las urnas en el pasado proceso electoral contra tantos abusos. Los estilos para responder a una agresión son básicamente dos: urnas y ser los primeros observadores del trabajo de nuestros funcionarios. Este paraíso vale la pena dejar todo en la cancha. Y sólo defenderse es como dice Valdano…

Luciano Antonio Núñez

Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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