La reducción del número o la desaparición de legisladores plurinominales, es una de las propuestas que se plantea incluir en la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que podría afectar a la representación de las minorías y beneficiar solo a un partido o dos, que son los que tienen la fuerza política mayoritaria.
Por ello, el Partido del Trabajo se opone a que se considere este punto en específico, ya que de acuerdo con el Comisionado Político del Partido del Trabajo (PT) en Quintana Roo Gerardo Rodríguez López, eliminar este principio de elección basado en la asignación de cargos de representación popular tomando como base el porcentaje de votos obtenidos por un partido político, sería dejar sin voz a la ciudadanía y ocasionar un bipartidismo y sin más opciones.
“No estamos de acuerdo porque cuantas personas tienen voz vía plurinominales e inmediatamente pensamos en las comunidades indígenas de aquí y a ellos se les estaría eliminando la voz, si me queda claro que es un discurso a modo principalmente de los que no quieren perder un hueso político, es un discurso a modo de que no los elige el pueblo, pero es una representación que se ha peleado por el pueblo, si no hubiera plurinominales tendríamos un unipartidismo o un bipartidismo y no tendrían más opciones, entonces es necesario mantenerlas».
Refirió que el objetivo de esta postura, es proteger la expresión electoral cuantitativa de las minorías políticas y garantizar su participación en la integración del órgano legislativo, según su representatividad y así lo han planteado en las mesas de diálogo que han sostenido con sus partidos aliados.
Actualmente, mediante este principio de representación proporcional, el PT tiene 13 diputaciones federales y 3 Senadurías y en Quintana Roo un diputado local, por lo que consideró que de eliminar o reducir a las y los legisladores, les cerraría el acceso a partidos que por el momento, son minorías para sobrerrepresentar a la mayoría.
Este principio de representación proporcional se introdujo a partir de la reforma constitucional de 1977, ya que antes era el Partido Revolucionario Institucional el que tenía dominio absoluto de la representación, pero no fue hasta la reforma electoral de 1986, cuando cambió la formula en la integración de la Cámara de Diputados y en el Senado de la República. Con información de Diario Cambio 22.




















