En los últimos meses, el Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM) en Cancún ha pasado de atender 45 a 191 niños y adolescentes a través de sus programas adaptados a herramientas digitales, en educación para la paz, informó la directora de la institución, Irma González Neri.
Es que las dificultades del mundo adulto han permeado y abrumado a los niños, quienes observan los conflictos que se generan en casa por la crisis social y económica desatadas por la pandemia de Covid-19.
La sobrecarga de trabajo, la reducción de los ingresos y las tareas escolares de los niños en las clases en línea han causado que cinco de cada 10 padres de familia presentan signos de ansiedad.
Asimismo, se ha detectado que siete de cada diez adultos muestran signos de estrés, sobre todo cuando los tutores no tienen las habilidades o herramientas pedagógicas para apoyar a los docentes en las labores educativas.
Los niños, los más perjudicados
González Neri explicó que los principios de ansiedad y estrés en los adultos, también afecta a los niños, quienes incluso aseguran que no pueden concentrarse por esta situación.
“Nos han comentado que los gritos en casa no les deja concentrar para poder realizar las tareas. Estos cambios en las rutinas les hace sentir tristeza, enojo y estrés, incluso hemos tenido casos de niños con pensamiento suicida”.
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Esto, por supuesto que ha influido en el aumento en los casos de violencia al interior de las casas, así como la deserción escolar, por lo que los programas de trabajo del CIAM han tenido que adaptarse a las exigencias que la pandemia requiere, añadió la entrevistada.




















