Malestar e inconformidad ha generado entre la plantilla docente y de intendencia adscrito al programa de Escuelas de Tiempo Completo en Quintana Roo, al enterarse de que su pago por este concepto correspondiente al mes de enero y febrero se aplazará hasta marzo próximo. Los inconformes amenazan con reducir las clases al horario habitual, hasta no obtener una respuesta favorable por parte de la Secretaría de Educación y Cultura (SEYC).
Los recursos para esta modalidad del sector educativo provienen de la Federación; sin embargo, la SEYC a través de los supervisores de zona, notificaron a los directivos de cada plantel escolar que el pago se atrasaría, argumentando que no se han firmado los convenios correspondientes y, por tanto, aún no hay recursos disponibles para cubrir este concepto.
Además de su salario, el personal adscrito a este programa recibe en promedio tres mil 800 pesos y el recurso es depositado en sus respectivas cuentas bancarias los días 30 de cada mes.
Sin embargo, en esta ocasión, tendrán que esperar hasta marzo próximo para poder cobrar este apoyo de los meses de enero y febrero, generándoles inconvenientes en su economía ya que muchos de ellos dependen de este recurso para solventar sus gastos de traslado a los planteles escolares, entre otras necesidades relacionadas con sus actividades escolares.
La Escuela de Tiempo Completo es una modalidad educativa que tiene la misión de garantizar el derecho a una educación de calidad para todos sus alumnos, a través de una jornada escolar más amplia y eficaz.
Además, propone una mejora en el aprendizaje, al privilegiar la formación integral de los niños y las niñas mediante una Propuesta Pedagógica que ofrece un conjunto de actividades didácticas organizadas en Líneas de Trabajo Educativo.
Las Escuelas de Tiempo Completo brindan un servicio educativo en los mismos 200 días lectivos que los demás planteles, pero con un horario más amplio agregando 400 hora más de clase, para proponer a las niñas, niños y jóvenes situaciones desafiantes que propicien su desarrollo cognitivo, social y afectivo, con la garantía de que constituyan experiencias agradables para ellos.




















