El sueño de mudarse a Tulum para trabajar y vivir cerca del mar se ha vuelto, para muchos, una ilusión costosa.
En los últimos cinco años, el precio promedio de las rentas en el municipio se ha disparado hasta en un 200%, convirtiendo a la ciudad en uno de los destinos más caros de Quintana Roo para vivir.
Lo que antes costaba entre 5 y 8 mil pesos hoy supera fácilmente los 15 o 20 mil, incluso en colonias populares.
Un townhouse en La Veleta, por ejemplo, con tres habitaciones, piscina y rooftop, se ofrece actualmente en 35 mil pesos mensuales, mientras que un departamento sin muebles en la misma zona cuesta 8 mil pesos.
En contraste, en Aldea Tulum, una renta de dos habitaciones con amenidades básicas se mantiene en 7,500 pesos, pero sólo porque incluye internet y mantenimiento.
«Un trabajador que gana entre 8 y 12 mil pesos al mes no puede sostener una renta digna en Tulum. Con suerte comparte cuarto o vive lejos del centro”, explica Javier Montes, corredor inmobiliario con más de una década en el sector. Según dice, la demanda turística y la llegada de extranjeros con alto poder adquisitivo han distorsionado el mercado: “El problema es que el valor del suelo y las rentas se calculan en dólares, pero los salarios siguen en pesos”.
Montes recuerda que en 2020 había departamentos en la zona centro por 5 mil pesos, pero que hoy es casi imposible encontrar algo similar por menos de 10 mil. “La gente local o los trabajadores de hotelería se están yendo a las colonias irregulares porque no hay opción formal asequible”, advierte.
El encarecimiento ha provocado que unas 2,500 familias vivan actualmente en las 14 colonias irregulares de Tulum, según estimaciones de autoridades municipales.
En esos asentamientos, las rentas varían entre 3 mil y 5 mil pesos mensuales, e incluso palapas en 2, 500 pesos, aunque muchas viviendas carecen de servicios básicos como drenaje o alumbrado público. Con información de Quintana Roo Hoy.




















