
Para los habitantes de Real Valencia, el problema de la falta de agua potable, no es el único. El proyecto que fue diseñado hace más de cinco años enamoró a más de uno. Pero al comprar y trasladarse a vivir al fraccionamiento empezaron a enfrentaron una triste realidad.
“Nos ofrecen comodidad, tranquilidad, mucha área verde, parques iluminados, vigilancia y esparcimiento… que tendremos todos los servicios como luz, alcantarillado, recolección de basura y agua potable, todos los días del año”, señala César Torres, vecino dicho fraccionamiento ubicado en la supermanzana 260 de Cancún.
Como parte de las amenidades que la desarrolladora Vinte les ofrece, se encuentrauna Casa Club que no está abierta y su «plus», que es la alberca -porque así está en sus lonas y spots promocionales- simplemente no funciona.
Las luminarias regularmente no están en funcionamiento, y de noche, en varias calles o privadas se convierte en una zona muy oscura; y el área de juegos para los niños deja mucho que desear.
Además, “la vigilancia” solo está presente en el acceso principal, el personal únicamente se encargan de abrir y cerrar la pluma (cuando la hay). Pero no hay rondines nocturnos o apoyo cuando en alguna privada se requiere auxilio básico. Lo que ha generado decepción para varios vecinos del lugar.



















