El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) le dio la razón a México al emitir el fallo final del arbitraje internacional interpuesto por Calica, filial de Vulcan Materials Company, tras la clausura de sus operaciones y el veto a la extracción de piedra caliza en la costa de Quintana Roo por daños ecológicos.
El arbitraje fue realizado al amparo del T-MEC y la empresa reclamaba que, entre enero de 2018 y 2022, diversas autoridades federales y estatales adoptaron medidas que afectaron la operación de Vulcan en México.

“El fallo final del Tribunal Arbitral emitido el día de hoy desestimó casi todas las reclamaciones de la empresa, salvo una medida relacionada con la clausura de un predio de Calica, ocurrida en enero de 2018. Cabe señalar que esta medida representa menos del 1% del monto original reclamado”, explicó el Gobierno de México.
Durante casi cuatro décadas, la compañía extrajo millones de toneladas de material pétreo del subsuelo marino y de la selva para exportarlo a Estados Unidos. El complejo minero operó bajo concesiones otorgadas por gobiernos anteriores a la Cuarta Transformación (4T), consolidándose como una de las principales fuentes de agregados pétreos para la construcción en el país norteamericano.
La crisis estalló debido al grave impacto ecológico documentado en la zona, que incluyó la devastación de más de mil 200 hectáreas de selva, la destrucción de cenotes y la alteración irreversible del manto acuífero subterráneo. Con información de El Financiero.




















