Por Pájaros en el Alambre

Cancún, Quintana Roo. La obra Facundo o Civilización y Barbarie, de Domingo Faustino Sarmiento, educador y presidente de Argentina, en el Siglo XIX, refleja ese intento de modernización y reorganización política después de la independencia del país sudamericano en 1810.

Escrita en el exilio en Chile, Sarmiento apunta fundamentalmente a la modernización, educación y desarrollo del país.

Y una breve reseña dice que se destacaron durante su gobierno el progreso con el ferrocarril, el telégrafo, la inmigración, la educación, la ciencia y la cultura; y sus ideas se basaron en la civilización europea y su filosofía de «educar al soberano” y, por el contario, ha sido señalado como un “exterminador de los pueblos originarios”, en una clara postura a favor de la erradicación de los aborígenes, que asediaban a las poblaciones de la frontera, a través de los malones.

Partido de acuerdos

Parecería que Morena está atravesando un proceso similar.

Pasó de las tómbolas, golpes y sillazos en las asambleas, a un partido que hoy parece más concentrado en los acuerdos, las alianzas y el reparto del poder.

La designación de candidatos en el partido guinda no ha generado los enconos del pasado y, los cotos de rebeliones han quedado, al menos por ahora, apaciguados.

En eso tiene mucho que ver la mano de la próxima gobernadora, Mara Lezama quien, como se ha dicho, ha sabido administrar la alianza ya desde la presidencia municipal de Benito Juárez, donde administró con Morenos Fundadores, Verdes y ex perredistas.

La última rebelión

La última rebelión la encabeza la senadora con licencia, Marybel Villegas Canché, quien decidió no asumir la diputación local.

Según los pájaros en alambre, en una reunión que tuvo lugar ayer en la Ciudad de México, el partido hizo hincapié en que todos los acuerdos le fueron cumplidos a saber: quiso la coordinación de la campaña, y la tuvo; la primera plurinominal de la lista, también; además de la coordinación de la bancada que le fue otorgada, sin problemas ni cortapisas.

“Nunca estuvo sobre la mesa que Morena coordinaría el primer año”, dice una fuente consultada.

Además, por estrategias de partido, a Morena le interesa más la salida que el arranque en el Congreso del Estado. Es por ello que Morena se decantó por el segundo año.

Al parecer, el asunto terminará en un acuerdo integrador, dado que es interés de la senadora permanecer en el partido guinda, a través del cual, accedió a la senaduría y la diputación local.

Sin embargo, será una proceso de partido y de gobierno entrante en el que, como decía Sarmiento, todavía existan claroscuros entre la civilización (civilidad política) o la barbarie. En los extremos ha sido donde siempre las pérdidas fueron mayores para ambos bandos.

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