Por Pájaros en el Alambre
Todo comenzó con un crimen en Cancún: el del exasesor José Luis Corral, quien fuera mano derecha del diputado Rubén Carrillo.
Este hecho reveló el grado de descomposición del Sindicato Andres Quintana Roo.
Después vinieron las detenciones y las vinculaciones a proceso de varios implicados. Pero el socavón a la institución taxista no terminaba ahí.
También las pesquisas llevaron el sendero a otros municipios: Solidaridad y Tulum donde, en realidad, había ocurrido un hecho más calamitoso: el que era candidato a regidor, Eliazar Sagrero, había sido detenido por presunto multihomicidio.
Antes, había hecho campaña al lado del actual alcalde, Diego Castañón, como parte de los “activos” del PT: estaba listo para tomar el asiento en el Cabildo.
Conflicto en el aeropuerto
La Fiscalía está dando buenos mensajes a la ciudadanía, asolada por el maltrato de algunos malos elementos que, en vez de servir, están dedicados a propinar golpizas y maltratar a usuarios con sobreprecios, como si el Estado de Derecho no existiera.
La pregunta ahora que se presenta por sí misma: ¿caerán los otros integrantes de los municipios restantes?: Isla Mujeres, Othón P. Blanco y Cozumel? ¿Llegará la investigación a los vínculos políticos de los implicados?
Si el gobierno pretende sanear la pésima imagen del sindicato, deberá llegar al tuétano de este cáncer que ha socavado la imagen turística de Quintana Roo, que ayer fue portada nacional por este escabroso tema, aun irresuelto, en especial, en el Aeropuerto Internacional de Cancún, donde la Guardia Nacional, al parecer, aplica “la voladora” a los Uber, para dar preferencia a viejas prácticas taxistas que enlodan una imagen, de por sí, ya embarrada.




















