
No podría decirse que Porfirio Muñoz Ledo ya ganó, pero la percepción es que sí, o algo bastante parecido a eso. Que los llamados “Puros” dieron el primer golpe para quedarse con la dirigencia de MORENA; partido creado por Andrés Manuel López Obrador, al imponerse en la primera encuesta de percepción al de Marcelo Ebrard, a través de su candidato Mario Delgado.
Quienes han trabajado cerca de Muñoz Ledo, político fundamental en la vida democrática de México, dicen que no puede decirse que responda a un grupo, aunque ha sido figura del equipo de Claudia Sheinbaum, que no pudo levantar números con Bertha Luján, del mismo equipo.
La estrategia de Muñoz Ledo ha sido a todo o nada. Golpeó de frente y duro al Secretario de Relaciones Exteriores, al exhibir sus ansias de ser presidente y el debilitamiento que esto generaría a la gestión de AMLO; pero también dejó correr una campaña contraria con uso excesivo de recursos por parte de Delgado, que desplegó espectaculares en varios estados del país, incluido Quintana Roo.
Ledo –que dirigió el PRI y el PRD, entre otros partidos- jugó finamente el ajedrez para obtener poco más de 40 por ciento de posicionamiento, contra el 27. Lo hizo en cuestión de horas.
Morena en Quintana Roo

Ahora, ¿qué implicancias tiene para Quintana Roo? Es públicamente conocido que el equipo de la senadora Marybel Villegas ha jugado todas las canicas por Delgado, aliado político del senador, Ricardo Monreal. Y que Mara Lezama, alcaldesa de Cancún, está más cercana al grupo de los Puros, a través de su consejero Julio Scherer.

Porfirio ha sido, sin dudas, la voz más crítica a AMLO dentro de la 4T; ya le hizo saber públicamente cuando se discutió el presupuesto en el Congreso de la Unión. Es decir, no es un obediente a ciegas, como incluso pidió AMLO a su gabinete. Siempre ha sido un respondón.
Ahora bien, el partido no es el gabinete (donde hay “servidores públicos”), y el futuro de Morena estará marcado por esta elección. Porque allí se tomarán las decisiones para las candidaturas de los procesos que vienen: gobernadores y hasta la presidencia.
Si gana Delgado (todavía posible), el curso de la historia de Morena tendría un carril más bien conocido y esperable; con Porfirio, el ánimo sería diferente, porque a estas alturas del partido, el político no le teme ni a los grandes debates ni a las grandes decisiones, como la de postularse a los 87 años por una causa que tiene que ver con su lucha de vida, que ha sido ofrecer otras opciones al país.




















