Por Pájaros en el Alambre
Cancún, Quintana Roo. A punto de cometer una ilegalidad; es decir, legislar en beneficio propio (algo que está penalizado por la Ley de Administración Estatal y Federal) los diputados del Congreso del Estado de Quintana Roo decidieron posponer una semana la decisión de designar a quien estará al frente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
Ahora lo que viene es, dicen en los pasillos del Congreso, armar una nueva propuesta con un perfil que reúna todos los requisitos, para evitar la andanada de amparos y recursos que varias organizaciones habían preparado, esto, en el caso de que se hubieran decantado por la diputada Judith Rodríguez Villanueva, que modificó la ley para ser ella misma electa, eso sí, a propuesta de sus propios compañeros.
Una decisión que políticamente hubiera desgastado la marca Morena y, lógicamente, a su candidata, Mara Lezama, quien acaba de perder en el barco electoral al senador José Luis Pech, quien fuera candidato ya en 2016 y perdió por abultado margen contra Carlos Joaquín.
Así las cosas, Derechos Humanos sigue en vilo, como la candidatura de Roberto Palazuelos, quien ya recibió advertencia de que el Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo, no será un escolla fácil de librar.
Ya fue intimado a bajar su publicidad y su precampaña camina en la delgada línea de la legalidad.
La decisión de hacerlo o no candidato estaba prevista para ayer, pero fue pospuesta para el viernes 18, primer día hábil para los registros de candidatos a gobernador, que concluye el domingo, cuando lo haga a las cinco de la tarde la morenista y verdecologista Mara Lezama, quien hasta ahora puntea las encuestas.
Desde las candidaturas ya se sabrá el resultado del proceso del 5 de junio. Y sin Palazuelos en la boleta la elección sólo será un trámite para Morena y aliados.




















