Por Ignacio Alonso Velasco
Cancún, Quintana Roo. La semana pasada el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) dio a conocer el listado de personas que lograron acceder o mantenerse dentro Sistema Nacional de Investigadores (SNI), en el cual me encuentro, lo que me llenó de satisfacción como reconocimiento a tanto esfuerzo realizado durante los últimos años.
En esta columna deseo dar a conocer cuáles son los pasos a seguir para poder pertenecer a esta élite de las personas que hacen investigación en México.
Para empezar, es necesario tener título de doctor, pero no cualquiera
Se debe haber cursado algún programa de estudios que cumpla con ciertos estándares de calidad que exige el propio CONACyT y que, por lo tanto, se halle dentro del Plan Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).
Este candado existe precisamente para tratar de luchar contra la proliferación que ha existido en los últimos años de doctorados ordinarios en todo el país.
Estos últimos son posgrados que producen muchos doctores, pero no los dotan de las herramientas necesarias para poder realizar investigaciones con una metodología adecuada.
¿Cuál es el perfil de un investigador de calidad?
Lo deseable es que se trate de una persona que trabaje en el fortalecimiento y consolidación de la comunidad humanística, científica, tecnológica o de innovación, por medio de la impartición de cursos a nivel de educación superior o dirigiendo tesis de sus estudiantes.
Labor que llevo desempeñando en Quintana Roo desde hace 17 años, cuando llegué desde España, dispuesto a compartir los frutos de mi formación académica.
Es importante también promover el acceso universal al conocimiento y sus beneficios sociales, función que se puede realizar por medio de columnas de opinión como la que está usted leyendo.
Aprovecho para agradecer al Grupo Pirámide por darme esta oportunidad de compartir mis inquietudes desde su propia fundación, hace ya un lustro.
La divulgación científica también se puede llevar a cabo participando en congresos, conferencias y entrevistas
Esto implica no solo dedicar tiempo a preparar un contenido valioso e interesante que comunicar, sino también viajar a diferentes partes de México y el extranjero, lo cual supone un desembolso económico por parte del investigador.
Es muy importante esta función de compartir el producto de tus investigaciones y escuchar la de otros colegas, es por ello que se fomenta desde el CONACyT que los investigadores en formación realicemos estancias lejos del lugar donde nos encontramos viviendo.
En este sentido, pude completar parte de mi preparación en Universidades reconocidas como la de Guadalajara o la Autónoma de Madrid.
Sin duda, lo que más se valora en un investigador de calidad es que sea capaz de publicar productos válidos en forma de artículos científicos y capítulos de libro.
La recomendación es que esos trabajos de investigación sean aceptados en revistas registradas en índices con alto o adecuado factor de impacto, lo cual no es nada sencillo, ya que deben pasar por el filtro de revisores especializados, que cuidan el prestigio de dichas revistas.
En definitiva, el camino para lograr entrar al SNI está lleno de sacrificios, que te restan tiempo para pasarlo con familia y seres queridos, pero si es algo que te apasiona, vale la pena.
Todo lo que se consigue con esfuerzo, tarda más en llegar, pero cuando lo hace, es más valorado, más disfrutado y es más difícil de arrebatar.





















Excelente