La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo ofreció una disculpa pública, por hechos ocurridos en administraciones pasadas, al ciudadano Jesús Reynaldo Jiménez Pacheco, a quien le reconoce la calidad de víctima directa con motivo de las violaciones a sus derechos humanos.
Lo anterior se deriva de la recomendación Cdheqroo/13/2020/II, por parte de servidores públicos adscritos a ese organismo autónomo, quienes vulneraron el derecho humano de Jesús a la integridad personal con actos de tortura, así como sus derechos a la seguridad jurídica y la libertad personal.
El fiscal general del Estado Raciel López Salazar subraya que esta acción se ejecuta con el objetivo de dignificar el derecho de la víctima como una medida de satisfacción inmersa en la reparación del daño por las violaciones a sus derechos humanos, ocurrido en el año de 2016.
Según la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo, este organismo toma las medidas para el deslinde de la responsabilidad administrativa y penal a la que haya lugar con motivo de dichas acciones, y aclara que la expedición de la presente no influye en la resolución de los procesos penales iniciados.
Contexto actual
Pese a haber “recibido” la disculpa por medio de un comunicado de la FGE, el presunto inocente, según su abogado, continúa preso y sin sentencia, 11 años después de su detención, y que ha sufrido tortura por parte de la policía de tránsito del Municipio de Benito Juárez y de agentes ministeriales.
Actualmente, la esposa de Jesús Reynaldo Jiménez Pacheco radica en el estado de Yucatán y, en entrevista para este medio, denunció que su esposo lleva cuatro semanas en un área aislada sin acceso a comunicación o a actividades de reinserción social, como el deporte y el trabajo.
La pareja del afectado informa tener tres meses de embarazo y que ha interpuesto una nueva queja ante la Comisión de Derechos Humanos para denunciar que en la actualidad Jesús Jiménez se encuentra aislado, sin acceso a llamadas telefónicas y sin poder tejer hamacas para obtener ingresos económicos.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que en cuatro cárceles del estado de Quintana Roo se registran problemas de sobrepoblación y hacinamiento: el Centro de Reinserción Social de Chetumal y la Cárcel Municipal de Cancún, así como las cárceles de Cozumel y Playa del Carmen.
En el estudio del Inegi, se señala que en los penales de la entidad quintanarroense hay dos mil 973 internos, pero la capacidad de estos centros de reclusión es de dos mil 440, por lo que se presenta más del 21 por ciento de sobrepoblación.



















