Al menos 2 mil personas han sido asesinadas en meses recientes durante ataques contra filas de civiles que esperaban ayuda humanitaria en la franja de Gaza, denunció el jefe de la agencia de Naciones Unidas (ONU) para los Refugiados de Palestina en Medio Oriente (Unrwa), Philippe Lazzarini, al tiempo que el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó sobre los niveles “devastadores” de desnutrición infantil en Gaza.

Lazzarini señalo en su cuenta de X: “La gran mayoría perecieron cerca de las instalaciones de la llamada Fundación Humanitaria de Gaza (GHF)”, respaldada por Estados Unidos e Israel y que comenzó operaciones en mayo pasado.

Pidió reanudar entregas de ayuda sin obstáculos y subrayó que ésta debe llegar a las personas independientemente de su ubicación.

Catherine Russell, directora del Unicef, afirmó que “en agosto, uno de cada cinco niños en la ciudad de Gaza fue diagnosticado con desnutrición aguda y necesitaba tratamiento nutricional vital que proporciona la oficina. Hemos conseguido introducir más suministros en la franja, pero con la escalada militar alrededor de una docena de centros nutricionales se han visto obligados a cerrar”, agregó.

Unicef calculó que el porcentaje de niños a los que se diagnosticó desnutrición aguda en la franja de Gaza aumentó a 13.5 por ciento en agosto, frente a 8.3 por ciento en julio. Detalló que en la ciudad de Gaza se registran los peores índices, con 19 por ciento (frente a 16 por ciento de julio), después de que en agosto se confirmó una hambruna en la zona.

Los datos más recientes muestran que 12 mil 800 niños fueron diagnosticados en agosto con desnutrición aguda en el enclave palestino; de igual manera, el Unicef recalcó que se realizaron menos cribados (exámenes médicos realizados para detectar enfermedades) debido al cierre de 10 centros ambulatorios de tratamiento en la ciudad de Gaza y en el norte de la franja, tras verse obligados a evacuar por las órdenes militares y por la intensificación de la ofensiva.

Durante su visita a Ma’ale Adumim, el mayor asentamiento israelí en Cisjordania reocupada, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, firmó un acuerdo para seguir adelante con el polémico plan E1 de asentamientos en el sitio; además, aseguró que “no habrá un Estado palestino. Este lugar nos pertenece”.

Las fuerzas israelíes detuvieron a más de 100 palestinos en redadas en al ciudad cisjordana de Tulkarem, e impusieron un toque de queda, informó Al Jazeera. Precisó que los soldados israelíes irrumpieron en tiendas y cafés, donde capturaron a los clientes y residentes en sus vehículos, y los obligaron a marchar en fila hacia un puesto de control militar israelí, informó un corresponsal de Wafa, al cierre de esta edición. Con información de La Jornada.

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